PLAN
DE ACCION 2004
Como es ya tradicional, en el
mes de octubre la SCCOT
realiza oficialmente su
lanzamiento de actividades para la
industria, por lo que en esta ocasión
he querido traer algunos hechos
históricos que enmarcan nuestra
cultura.
Los eventos científicos para deliberar
sobre la mejoría en la práctica
profesional y la atención de los
enfermos, se comenzaron a desarrollar
desde largo tiempo atrás. El
más antiguo del que se tiene noticia
tuvo lugar en China, en el siglo IV de
nuestra era, y del que se dice asistieron
más de mil médicos. En
occidente, el más antiguo data en
Roma en 1681, asistido por 46
médicos que sesionaron en varias
ocasiones. La costumbre de reunirse
periódicamente en la forma que
hoy se hace, tuvo su origen en época más
reciente en el siglo XIX,
registrándose como los congresos
mas antiguos de esta nueva época,
los de Estadística en 1851, Higiene
y Demografía en 1852 y
Oftalmología en 1857. No se tiene
un dato preciso de cuándo los
fabricantes de equipos y medica-mentos,
empezaron a acudir a los
eventos médicos para ofrecer los adelantos en instrumentos,
aparatos
o fármacos. Tampoco se conoce
cuándo empezaron a proporcionar
ayuda económica para favorecer el
desarrollo de eventos y de la educación
médica, se cree que este
fenómeno debe haberse iniciado
hacia fines del siglo XIX o principios
del XX. Notamos hoy, como los
complejos procesos de modernización,
globalización y neoliberalismo,
afectan la estabilidad presente y
futura de nuestras organizaciones, la
relación con los diferentes actores
también ha ido cambiando sus
prioridades e intereses. El rol de las
sociedades, sus miembros, patrocinadores,
y consumidores son ahora
diferente, primando los conceptos
de autosostenibilidad en un entorno
altamente cambiante.
Sin embargo, la ciencia constituye
un bien en sí misma, como sistema
de ideas establecidas provisionalmente
y como actividad productora
de nuevas ideas, que crece a partir
del conocimien to común .
Afortunadamente, el método científico
y la capacidad de la razón nos
permiten seguir avanzando en
busca de la verdad y la creación de
modelos para aumentar nuestro
conocimiento científico del mundo.
El desarrollo científico debe marchar
al mismo ritmo entre los profesionales
que integran el Sector Salud, las
empresas farmacéuticas y casas
comerciales ortopédicas para lo cual
es necesaria la comunicación entre
ambas partes mediante el desarrollo
de actividades conjuntas realizadas
por las diferentes organizaciones;
además es importante que las relaciones
entre ambas partes se mantengan siempre dentro de un marco
de entendimiento, que preserve en
todo momento la imparcialidad, el
consenso, el diálogo y la búsqueda
de un elevado nivel científico.
Los eventos científicos son instrumentos
de valor contrastado en el á
mbito de la comunicación técnica,
organizativa y social de los grupos y
profesionales interesados en el
desarrollo de determinadas áreas
de conocimiento básico o aplicado.
Estos han crecido con el apoyo y
financiación prestado por la industria
farmacéutica y casas comerciales
ortopédicas quienes comprendieron
hace tiempo que esta estrategia
era de gran eficacia para
generar intensos vínculos de relación
con uno de sus grupos objetivos,
las sociedades científicas. Creo
que, tanto a nivel asociativo como
individual, agradecemos la contribución
de estas empresas a la
difusión de los avances científicos,
técnicos y tecnológicos y a la comunicación
entre los profesionales y
los grupos investigadores en el actual imperio del conocimiento.
En
el ámbito técnico es importante
resaltar que nuestra SCCOT ha
respondido eficientemente a este
reto; el Congreso Nacional, el curso
Nacional SCCOT, el curso de
Ciencias Básicas e Investigación y
nuestros eventos regionales ofrecen
la posibilidad de acceder a las
novedades científicas e instrumentales
más relevantes y a determinadas á
reas de perfeccionamiento profesional
prioritarias para la mejora de
la actividad cotidiana.
Sólo quisiera insistir en la necesidad
de que las sociedades científicas
respetando y valorando justamente
el importante aporte de la industria
en estos eventos mantengan la
iniciativa en todo momento y sean
capaces de delimitar un marco de
colaboración previamente pactado y
del que ninguna de las partes pueda
desligarse. Creo que la imagen de la
sociedad científica y la de la propia
industria se proyectarían pro activamente
en un contexto de colaboración
definido en términos de seriedad y mesura, que evite determinadas
actuaciones que no benefician a
nadie, a pesar de las buenas intenciones
con las que puedan ser
realizadas.
Debemos crear una alianza productiva
y responsable entre los miembros
de la profesión médica y de la industria
técnica y farmacéutica, lo cual es
sin duda benéfica para el progreso
médico, desarrollar estrategias de
adaptación tendientes a asimilar y
adaptar lo mejor posible los conti-nuos
cambios, que nos permitan
mantener nuestra misión y visión,
por esto invitamos a participar pro
activamente a la industria farmacéutica
y ortopédica como tradicionalmente
lo venimos haciendo en pro
del avance científico que redunda en
ejercicio profesional de una manera
responsable y ética que conlleva al
mejoramiento de la calidad de vida
de la población colombiana.
CELSO PEDRAZA GALVIS
Presidente
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