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Arte

EL PIE ZAMBO - JOSÉ RIVERA (1591-1656)

Las relaciones entre España y Francia se encontraban sumidas en problemas por el control del reino de Nápoles, que comprendía todo el sur del territorio actual de Italia, durante todo el siglo XV, el reino estuvo bajo el dominio de España desde 1504 durante 2 siglos.

A partir de 1590 que Michelangelo Merisi llamado el Caravaggio, en honor al pueblo donde había nacido, desarrolló la técnica del claroscuro o tenebrismo que se basa en la iluminación diagonal desde un punto de fuga, provocando contrastes importantes entre la luz y la sombra.

Caravaggio no tuvo nunca ayudantes o discípulos, pero algunos pintores españoles como Diego Velásquez, Francisco de Zurbaran y José Ribera adoptaron en España, esta técnica aprendida en el reino de Nápoles.

José Ribera, máximo exponente de la escuela tenebrista dentro del barroco español, nació en Játiva en la provincia de Valencia en 1591, a los 18 años se trasladó a Italia y en 1613 se radicó en Roma donde tomó contacto con los trabajos de Caravaaggio y su técnica del claroscuro.

Hasta 1630 sus cuadros reflejan este estilo de pintura que abandonó durante 10 años hasta 1640, durante los cuales se dedicó a pintar con más colores y a luz del día. Se instaló en Nápoles donde trabajó con los virreyes de España hasta su muerte en 1652. Era apodado El Españoleto debido a su corta estatura y a su procedencia.

La gran mayoría de sus obras están enmarcadas en el tema de la iconografía religiosa. A Ribera le gustaba representar asimismo la cultura popular, de aquí una serie de obras como la muchacha de la pandereta, y el alegre bebedor, y esta que mostramos, el patizambo, o el pie zambo.

Esta obra representa más bien, en nuestra opinión, un niño con hemiparesia espástica: se aprecia la deformidad en el miembro superior típica de flexión pronación del antebrazo, con marcada flexión de la muñeca y dedos. En el miembro inferior hay marcada deformidad en inversión del antepié, con varo y equino del retropié, siendo mas marcado el equino del primero. Esta postura se enmarca más en una deformidad espástica que en la producida por un pie equino varo aducto congénito.

Dr. Enrique Vergara Amador
Dr. Carlos Jaramillo Londoño


 


  16/Feb/2007

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Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología