Aunque discrepo únicamente de Platón por lo de hombre y no mujer, ya que soy ferviente defensor de la igualdad, yo también doy gracias a Dios, por haber nacido en el siglo de Bernhard G. Weber. Habiendo tenido el honor de conocerlo y de disfrutar de su aguda mente y formidable personalidad, pocas veces he visto en alguna persona esa conjugación de talento, inteligencia y pasión, que poseen solamente quienes son iluminados por la "inteligencia creadora". Sus ideas innovadoras y sus técnicas ingeniosas en fijación de fracturas y deformidades, poco habituales y mal comprendidas por el común de sus pares de la época, están consignadas en varios de los textos más amenos y prácticos que se hayan escrito en la literatura ortopédica. Con especial interés quiero resaltar el libro "Besondere Osteosynthesetechniken (titulado en inglés como Special Techniques in Osteosynthesis, Springer Verlag), título que en realidad interpreta parcialmente el verdadero sentido de la palabra en alemán, que en este caso, más que "especial", es algo particular ¿ o tal vez inusitado?
En esto radica la genialidad del pensador de mente liberal e inquieta que fue "Hardy" Weber. En mi caso particular, su influencia fue decisiva y dejó profunda marca. Luego de mi estadía en el exterior y al regreso al país comencé a aplicar sus técnicas poco convencionales como la placa en onda ("Wellenplatte"), la placa antideslizante para las fracturas oblicuas del peroné ("antiglide plate"), el tornillo invertido para las fracturas por avulsión del maléolo tibial, la osteotomía correctora en el tobillo, los cerclajes en situaciones "inusitadas" y tantas otras técnicas descritas por él como "Mini-Max" (mínima fijación, máxima estabilidad). Recuerdo todavía y sin ningún rencor las críticas mordaces y las miradas reprobatorias de algunos pocos, que desnudaban con espíritu inquisidor las técnicas quirúrgicas de quienes regresábamos de allende las fronteras para comenzar en Colombia un ejercicio plagado de incertidumbres. Hoy, y luego de casi un año de su partida solamente quiero recordar y agradecer al "Hardy", por mis pacientes sonrientes y recuperados.
Tal vez uno de sus más importantes legados fue la introducción y definición, hace ya más de 20 años del concepto de "Fijación Biológica" (o "Biologische Fixierung"), que lo coloca como un personaje fuera de su tiempo y de su gente. En años recientes un grupo de sus seguidores, unidos por un interés especial en la cirugía ortopédica reconstructiva, basada en los conceptos de "Hardy", comenzamos a establecer contactos y a escribir trabajos entre varios servicios. Muchos de estos ya han sido publicados en la literatura internacional. Para René K. Marti, Diego L. Fernández, Eric E. Jonson, Keith Mayo, Jesse B. Jupiter, Reinhold Ganz, Jose S. Hungria Neto, Jeffrey Mast, David Helfet, David Ring, Fernando Baldy dos Reis y tantos otros que lo conocimos y admiramos, Bernhard G. Weber fue una mente creativa, un verdadero innovador y un inolvidable maestro.
Estas sentidas palabras de su discípulo y colaborador René K. Marti, amigo incondicional de Colombia e invitado asiduo de la SCCOT y de Colsanitas, lacran con el sello del respeto y la dignidad la memoria de un ser excepcional:
A la memoria de mi amigo y mentor, Bernhard G. Weber
Poco después de su 75° aniversario de cumpleaños, nuestro querido amigo, Profesor y Miembro Honorario de la Fundación AO, Bernhard Georg Weber, falleció de repente a causa de una falla cardiaca. Hasta el último momento de su vida, "Hardy" continuaba trabajando intensamente por sus pacientes y se encontraba terminando un libro sobre sus ideas particulares y su interpretación de la filosofía AO, así como también se aprestaba a participar como orador invitado a la conferencia en memoria del inolvidable Prof. John Border, durante el Congreso de la OTA (Orthopaedic Trauma Association), este año en Toronto.
Habiendo finalizado sus estudios universitarios de Medicina en Basilea, su ciudad natal, trabajó algún tiempo como médico familiar, luego se embarcó como médico en un navío de crucero y al regresar a terra firma trabajó como médico general hospitalario. "Hardy" tuvo siempre un gran interés por la Arquitectura, habiendo sido su dilema el escoger entre esta profesión y la Medicina. Durante su estancia en el Hospital Balgrist de Zurich reconocía en la Ortopedia la manera como la Medicina, la Ingeniería y el Arte se conjugan integralmente.
Cuando en 1959 Maurice E. Müller asumió la Jefatura del Departamento de Ortopedia y Traumatología en St. Gallen, "Hardy" lo acompañó asumiendo el cargo de Ortopedista adjunto. En aquella época St. Gallen era la Meca de la AO, encontrándose esta comunidad en sus primeros años de esa infancia a la vez vivaz y atrevida. Sus contribuciones enriquecían las ideas poco convencionales de M.E. Müller, lo que facilitó su transición natural a sucederle en su cargo en 1967. Tuve el privilegio de formar parte de este grupo inicial revolucionario y compartir su entusiasmo por las ideas innovadoras (1969-1973). Aparte del grupo fundador de la AO, "Hardy" fue realmente un líder carismático tanto en casa como en el extranjero. Era común recibir las visitas de huéspedes y becarios que quedaban fascinados con sus ideas innovadoras y técnicas inusuales. Muchos de ellos transmitieron esas ideas en sus ciudades y países de origen. A pesar de que su lista de publicaciones se extiende a más de 180, "Hardy" pensaba que escribir artículos era más un acto de exagerada autoestima y se interesaba más por trasmitir sus ideas practicas en libros bien documentados y formidablemente ilustrados. Sus libros maravillosos: Clasificación de las Fracturas de Tobillo, Seudoartrosis, Fracturas en Niños y Adolescentes, Técnicas Especiales de Osteosintesis y El
Fijador Externo son actualmente piezas raras de colección y no han sido nuevamente editadas a pesar de la alta demanda que existe por estas publicaciones.
Una de sus pasiones fue la cirugía de cadera, en la cual pudo desarrollar un sistema protésico muy popular en Europa y que todavía utilizamos sin mayores modificaciones. Una de sus últimas presentaciones se tituló "Back to the Future", en la cual disertó magistralmente sobre el desarrollo y evolución de los conceptos de este tipo de intervención. Otro gran aporte fue el concepto de la "técnica Mini- Max", al demostrar con métodos sencillos pero a la vez ingeniosos, la manera de obtener osteosíntesis con máxima estabilidad y mínima fijación, por lo cual es considerado como el verdadero padre de la Cirugía Mínimamente Invasiva en Ortopedia y Traumatología. A finales de 1986 para sorpresa de muchos, renunció súbitamente a su cargo de Jefe de Ortopedia y Traumatología en St. Gallen. Aunque no lo expresó públicamente, para todos era claro que la nueva medicina exigía esfuerzos administrativos que el no podía tolerar. Era un idealista y un soñador. Luego de su retiro se trasladó a una institución privada, en la cual se dedicó a sus pacientes con gran esmero y pasión, características ya casi extintas en el ejercicio actual. Sus pacientes lo veneraban y él a ellos. Uno de los últimos honores que recibió fue el de Miembro Honorario de la AO Foundation durante la asamblea anual en Oslo en 1992.
Bernhard Georg Weber fue un profesor talentoso y no un patriarca. Fue un hombre generoso y leal. Distribuía su ingreso personal, proveniente de sus pacientes privados, entre su grupo de médicos asistentes y aceptaba con creces las ideas diferentes, siempre y cuando estuvieran bien fundamentadas. De lo contrario podía explotar. No era dogmático pero odiaba la mediocridad y las ideas infundadas. Gracias a su esposa Alice, he sido nombrado albacea de su legado científico y académico. El mundo ortopédico y su círculo de amigos estamos tristes con su partida. "Hardy", serás recordado siempre.
Prof. Dr. René K. Marti
Profesor de Ortopedia y Traumatología
Universidad de Ámsterdam, Holanda
Ex Director Depto. de Ortopedia,
Akademisch Medisch Centrum, Amsterdam
Presidente AO Foundation, Davos Suiza
Consultor Klinik Gut, St. Moritz Suiza
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