Los
cirujanos ortopédicos utilizan una variedad de exámenes
para diagnosticar la causa de las lesiones o condiciones del sistema
muscular y esquelético, luego utilizan los resultados para
elegir el tratamiento adecuado. Se presentan a continuación
los exámenes que se utilizan más frecuentemente para
determinar el tipo de lesión o condición.
Electromiografía
Una electromiografía (EMG) capta y analiza las actividades eléctricas
de los músculos, se utiliza para aprender más sobre el
funcionamiento de los nervios de los brazos y las piernas. Por ejemplo,
en caso de fractura del hueso del brazo superior (húmero) que
puede llegar a desgarrar o pellizcar el nervio radial, se puede utilizar
una EMG para evaluar el daño si es que no se recupera la función
nerviosa en un período de 4 meses después de la lesión.
Se colocan pequeñas jeringas en los músculos para medir
la actividad eléctrica, al insertar la aguja puede causar dolor
o molestia, el médico le pedirá que relaje el músculo
y luego que lo tensione, las señales eléctricas generadas
por el músculo se envían a una pantalla. Tal vez sienta
algo de dolor al sacar las agujas pero desaparecerá en unos pocos
días, no existen efectos secundarios permanentes. Comuníquele
al médico si está tomando medicamentos para licuar la sangre,
si padece enfermedades pulmonares o si corre riesgo de infección.
No se coloque lociones, cremas o perfumes el día del examen en
la zona donde se hará el examen, no use joyas tampoco. Los resultados
se pueden obtener inmediatamente después del examen.
Estudio
de conducción nerviosa (NCS siglas en inglés)
Los estudios de conducción nerviosa se llevan a cabo, generalmente
junto con un electromiograma y se recomienda en casos de síndrome
de túnel carpiano o de pellizco de nervio ulnar. El médico
colocará cables (electrodos) sobre la piel en diversas partes
del recorrido nervioso, se estimularán los nervios con una corriente
eléctrica y a medida que la corriente los atraviesa, los electrodos
captan la señal y miden la velocidad de desplazamiento. En los
nervios sanos, las señales se desplazan a una velocidad de 120
millas por hora, en caso de daño nervioso la señal será más
lenta y débil, al estimular los nervios en lugares diversos, el
médico puede determinar dónde está la lesión.
Se realizan también estos estudios para verificar los resultados
de un tratamiento. Esta estimulación puede sorprenderlo al comienzo,
pero no es dolorosa y la gente está muy cómoda durante
el estudio. Es muy similar a la descarga eléctrica que siente
al tomar el pomo de la puerta después de haber caminado sobre
una alfombra.
Septiembre 2003
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