Si
alguna vez el médico le dijo que tenía elevado el nivel
de azúcar en la sangre, aunque sólo hubiese sido una
vez cuando estaba embarazada, corre riesgo de ser diabética.
Son aproximadamente 17 millones de personas (6,2 por ciento de la
población de los Estados Unidos) las que sufren de esta enfermedad.
Una de las mayores complicaciones es el deterioro del sistema nervioso
(neuropatía) con la pérdida de sensibilidad en pies
y manos. Cuando alguien padece de este problema, en caso de lastimarse
no se dará cuenta inmediatamente. Este deterioro afecta entre
el 60 y el 70 % de los diabéticos.
Los problemas en los pies son un gran riesgo. Así, como todos
los diabéticos, deberá controlarlos. Si no lo hiciera,
las consecuencias podrían ser graves, inclusive puede llegar a
una amputación o aún peor.
Las lastimaduras menores pueden terminar siendo problemas que requieran
cuidados de emergencia. En caso de diabéticos, una herida tan
pequeña como una ampolla producida por el roce el zapato puede
terminar causando mucho daño. La diabetes disminuye el flujo sanguíneo
y por lo tanto las heridas cicatrizan lentamente y si la herida no cicatriza,
existe riesgo de infección y en los diabéticos las infecciones
avanzan rápidamente. Si sufre de diabetes, deberá revisarse los pies diariamente, fíjese
si tiene pinchazos, moretones, zonas que duelan al tacto, piel roja,
temperatura en la piel, ampollas, úlceras, raspaduras, cortes
o problemas en las uñas. Pídale a alguien que lo ayude
o utilice un espejo, fíjese si el pie está hinchado, examínese
entre los dedos. Deberá controlar seis lugares en la planta del
pie, la punta del dedo gordo, la base de los dedos meñiques, la
base de los dedos medios, el talón, la parte lateral del pie y
la base del pie. Controle si tiene sensibilidad en los dos pies. En caso de encontrar una lastimadura, no importa cuan insignificante
sea, no trate de curársela usted mismo, vaya inmediatamente al
médico.
Algunas
de las recomendaciones básicas son:
• Lávese
los pies diariamente con jabón suave y agua tibia, primero
pruebe la temperatura del agua con la mano, no ponga los pies en
remojo. Séquelos suavemente presionando con una toalla,
tenga mucho cuidado al secar entre los dedos.
•
Use crema de buena calidad y mantenga la piel de los pies bien humectada,
no se ponga crema entre los dedos.
•
Corte las uñas de los pies en forma recta y evite cortar los
lados. Utilice sólo lima de uñas o papel esmeril. Si
tiene una uña encarnada vaya al médico.
•
No utilice lociones antisépticas, medicamentos de farmacia
sin receta, almohadillas de calor o instrumentos cortantes. No acerque
los pies a radiadores o chimeneas.
•
Manténgalos siempre calientes, utilice medias que le queden
flojas. Evite mojarse los pies cuando llueve y utilice medias abrigadas
en invierno.
•
No fume y no cruce las piernas: estas actividades disminuyen el flujo
sanguíneo hacia los pies.
Algunas recomendaciones caseras sobre zapatos y medias:
• Nunca ande descalzo, en sandalias o zapatos con tirillas de
cuero entre los dedos.
•
Tenga mucho cuidado con los zapatos que elije y los que usa, compre
su calzado en la tarde cuando los pies están más hinchados
y fíjese que sea cómodo y que no sea necesario "amoldarlos",
que le queden bien de ancho, largo, de atrás, la base del talón
y la suela. Evite comprar zapatos con punta o muy altos. Trate de comprar
zapatos de cuero en la parte superior y con mucho espacio para los
dedos. Cuando los zapatos son nuevos, úselos sólo unas
dos horas o menos por día. No use los mismos zapatos todos los
días, revíselos antes de usarlos y no use los cordones
ni muy apretados ni muy flojos.
•
Tenga mucho cuidado al elegir las medias. Utilice medias limpias y
secas todos los días y evite utilizar las que tengan agujeros
o arrugas. Las medias delgadas de algodón son más absorbentes
para el verano. Las medias de punta cuadrada no aprietan los dedos,
evite las medias con elástico en la parte superior.
Deformaciones de los pies
Al perder la sensibilidad en los pies existe el riesgo de deformación,
esto puede deberse a úlceras ya que las heridas abiertas pueden
infectarse. Otra forma de deformar sus pies es una condición ósea
conocida con el nombre de pie de Charcot. Este es uno de los problemas
más graves, ya que el pie se tuerce cuando los huesos se fracturan
y se desintegran y usted sigue caminando igual porque no siente dolor.
El médico puede tratar las úlceras del pie diabético
y las etapas iniciales de las fracturas del pie de Charcot con un yeso
de contacto. La forma de su pie le da la forma al yeso y permite que
la úlcera se cure ya que distribuye el peso y alivia la presión.
En caso de tener pie de Charcot, el yeso controla el movimiento del
mismo, los bordes le brindan apoyo al pie, no debe poner peso sobre
le pie. Es necesario tener un buen flujo sanguíneo para poder
usar un yeso de contacto. El médico lo controlará de
cerca y cambiará el yeso cada una o dos semanas hasta que el
pie esté totalmente curado.
Otra forma de tratar el pie de Charcot es mediante una bota
de yeso que le brinda apoyo al pie hasta que desaparezca
la hinchazón
lo que puede tardar hasta un año. Evite colocar peso sobre el
pie de Charcot. Se podrá considerar cirugía si la deformación
fuese demasiado grave como para poder corregirla con el yeso o con
un zapato.
Agosto 2002
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