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¿ QUE HA PASADO CON EL DEPORTE?
Si, por extraño que nos parezca vamos
a tocar el deporte como tema este
mes, y esto obedece a que pareciera que
hemos estado perdiendo el liderazgo
natural que como Ortopedistas y como
SCCOT debiéramos llevar en este campo.
Son varias las razones que se arguyen
para explicar esta percepción:
podríamos
iniciar por las que nos incumben a
nosotros mismos como médicos ortopedistas;
primero, el tipo de ejercicio
profesional que nos ha tocado ejercer
en los últimos años en el que la presión
del sistema por atender un alto número
de pacientes con un énfasis netamente
asistencial, nos hace difícil dedicarle el
tiempo necesario para asistir al campo
de práctica deportivo y por ende al
mismo deportista; segundo, no existe
un estímulo ni universitario ni de otras
instituciones a dirigir recursos que se
dediquen a la investigación y asistencia
en ésta área; tercero, la prioridad del
estado y en general de las instituciones
de salud está tradicionalmente orientado
a la atención de la enfermedad y de
los enfermos – si consideramos como
tradicionalmente se ha hecho al deporte
como salud -, por defi nición no estaría
en la lista de estas prioridades; cuarto,
por las mismas razones anteriores, no
en todos los programas de residencia
de ortopedia y traumatología, se dedica
una cátedra específi ca a esta disciplina;
quinto, esta ciencia se ha tecnifi cado de
tal manera que el costo para mantenerse
al día, hace sencillamente prohibitivo
en nuestro medio tener un servicio con
todo el aparataje necesario; sexto, da
la impresión que no somos concientes
o no queremos tomar la responsabilidad
o inclusive a veces aparentaríamos no estar preparados para hacer el esfuerzo
necesario para retomar esa antorcha de
líderes en este campo.
Ahora las razones del sistema o
ajenas a nuestra voluntad :
primero y
como constante de las siguientes, está
el relativo menosprecio de todos los
estamentos relacionados con el deporte
desde los gubernamentales hasta los
privados, desde los afi cionados hasta
los profesionales que se tiene por la
fi gura de un departamento médico de un
club , de un médico de un equipo, de un
programa preventivo, de una comisión
médica de una liga, o de una federación,
de una asistencia médica específi ca en
un colegio, en una universidad; segundo,
el bajísimo puesto que tiene la parte médica
en el presupuesto de todas las instituciones
anteriormente mencionadas, no
solamente como área en conjunto sino
también como médicos individualmente,
es decir, no se considera una inversión
para crear un servicio médico ni una
remuneración digna para el profesional
y en la mayoría de los casos en los que
se acude a éste, se hace recurriendo a
su buena voluntad – y de hecho en esto
también hemos sido culpables al ser
condescendientes con tal situación; tercero,
en los estamentos deportivos y en
los dirigentes de los mismos, no existen
políticas a largo plazo y los medios de
comunicación y el público en general
exigen resultados inmediatos que hace
aún más difícil que se destinen recursos
al aspecto médico.
¿
Qué se puede hacer al respecto ?
Desde la perspectiva ortopédica y como
en muchas situaciones de nuestra práctica profesional y de la vida misma,
nuestras acciones deben empezar
con la educación, educación entre
nosotros mismos, mejorando la cátedra
en los programas de residencia y
educación hacia otros profesionales
dedicados a la atención de deportistas
como médicos familiares, pediatras,
internistas, fi siatras, médicos de urgencias,
fi sioterapeutas, licenciados en
educación física, preparadores físicos y
entrenadores; este esfuerzo debe estar
inicialmente orientado a la preparación
de los profesionales para mejorar en la identificación y prevención, trata miento y rehabilitación de las lesiones
originadas en la práctica deportiva; y
traducir este conocimiento para que los
dirigentes deportivos, periodistas y el
público afi cionado en general entiendan
su importancia y propendan y apoyen
por mayor inversión en el área médica.
En este esfuerzo educativo deben ser
líderes los capítulos de Artroscopia, de
Hombro y Codo, de Pie y de Ortopedia
Infantil; y nosotros como individuos, si
ya tenemos esa vinculación con estamentos
deportivos debemos, manteniendo
la dignidad como profesionales,
liderar el proceso desde adentro del sistema
y si no estamos relacionados
con tales estamentos, perseguir la meta
educativa.
Sea esta una llamada para retomar
nuestro lugar natural en la atención del
deportista.
RODRIGO
LÓPEZ
Secretario General
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