¿Cómo
se diagnostican los dolores bajo de espalda?
La mayoría de los casos que presentan dolor bajo de espalda no
son serios y responden a tratamientos simples. Su ortopedista puede diagnosticar
con exactitud y tratar efectivamente en su consultorio la mayoría
de los tipos de dolor bajo de espalda. Le preguntará a cerca de
la naturaleza de sus síntomas y de las lesiones que haya tenido
antes de la consulta. También practicará un examen de su
columna vertebral y de sus piernas. En muchos de los casos de dolor bajo
de espalda no es necesario realizar costosos exámenes para poder
hacer una evaluación y efectuar un tratamiento.
Si sus dolores son severos y no responden al
tratamiento, o si el dolor se va hacia las piernas, algunos exámenes pueden ser necesarios.
Los rayos X comunes pueden mostrar señales de artritis y enfermedades
de los huesos, pero no muestran los tejidos suaves como los discos lumbares
o los nervios. Para condiciones o lesiones que involucran estos tejidos
suaves una exploración de Tomografía computarizada (siglas
en inglés CT SCAN) o Imágenes de Resonancia Magnética
(MRI) pueden ser necesarias. Ocasionalmente una exploración de
los huesos será necesaria para evaluar la actividad de estos,
y ciertos exámenes eléctricos como una Electromiografía
(EMG) pueden ser necesarios para determinar si la condición de
la columna ha causado daños a los nervios o a los músculos.
¿Cuáles
son las causas más comunes?
El dolor bajo de espalda puede ser causado por
un sin número
de factores, desde las lesiones hasta los efectos del envejecimiento.
Torceduras y tirones de espalda baja: Los músculos de la parte
baja de la espalda proveen la energía y la fortaleza para todas
las actividades como pararse, caminar y levantar objetos. Un tirón
en el músculo puede ocurrir cuando dicho músculo está fuera
de condición o está trabajando mucho. Los ligamentos de
la parte baja de la espalda sirven para interconectar las cinco vértebras
lumbares y proveen soporte y estabilidad para la espalda baja. Una torcedura
en la parte baja de la espalda puede ocurrir cuando se hace un movimiento
repentino y con mucha fuerza, y esto lastima un ligamento que se ha puesto
duro o débil debido a una falta de acondicionamiento físico
o algún abuso.
Estas lesiones, torceduras y tirones, son las
causas más comunes
de los dolores bajos de espalda. Frecuentemente una combinación
de otros factores puede aumentar la posibilidad de que ocurra una lesión
o enfermedad:
•
falta de acondicionamiento físico
• un mal uso
• obesidad
• fumar tabaco
Los efectos naturales del envejecimiento del
cuerpo en general, y en particular de la parte baja de la espalda,
son debido a la Osteoporosis
o una reducción en la cantidad de hueso, una disminución
en la fortaleza y la elasticidad de los músculos, y también
una disminución en la elasticidad y fortaleza de los ligamentos.
Aunque no se puede detener totalmente el progreso de estos efectos, estos
pueden ser disminuidos haciendo ejercicios con regularidad, conociendo
la manera más apropiada para levantar y mover objetos, una alimentación
apropiada, y dejar de fumar.
Edad: El Uso y los Desgarros así como los factores hereditarios
pueden causar cambios degenerativos de los discos, llamados enfermedades
degenerativas de los discos, y cambios artríticos en las articulaciones
pequeñas. Estos cambios ocurren en diferentes grados en todas
las personas. Cuando son severos, pueden causar rigidez y dolor bajo
de espalda. Los espolones artríticos de los huesos, y las articulaciones
inflamadas pueden causar irritaciones de los nervios y dolores en las
piernas. Casi todas las personas sufren de cambios causados por el uso
y los desgarres en sus espaldas a medida que envejecen, aunque en la
mayoría de las personas causan sólo un poco de dolor o
pérdida de la función.
Osteoporosis y fracturas: Todos los huesos pierden
su fuerza con el paso del tiempo, y las vértebras lumbares particularmente en las mujeres
posmenopaúsicas (que han dejado de menstruar), pueden fracturarse
o comprimirse debido a caídas o inclusive con la presión
producida al levantar un objeto o por las actividades diarias.
Disco protruido: El disco intervertebral está compuesto de un
centro suave o núcleo, que en los niños y los adultos jóvenes
parece ser hecho de gelatina. Este núcleo está rodeado
por una porción más dura que se llama anillo. Durante la
edad media fisuras o grietas pueden ocurrir en el disco. Éstas
pueden ser la causa de dolor bajo de espalda. Si la fisura se extiende
fuera del disco es posible que lo empuje o que se rompa: a esto se le
denomina disco herniado o protruido. Si este disco protruido está presionando
un nervio puede causar dolores hacia la pierna.
¿Cuál
es el mejor tratamiento? La
mayoría de los dolores bajos de espalda pueden ser tratados
segura y efectivamente después de un examen realizado por su ortopedista
y con la prescripción de un cambio en sus actividades, así como
medicina para aliviar el dolor y disminuir la inflamación. Aunque
un pequeño período de descanso puede ayudar bastante, la
mayoría de los estudios demuestran que una actividad ligera apresura
la curación y la recuperación. Es posible que no sea necesario
que usted deje todas las actividades, incluyendo su trabajo. Usted sólo
necesita ajustar sus actividades bajo el asesoramiento de su ortopedista.
Una vez que los dolores iniciales han sido
aliviados, un programa de rehabilitación puede ser sugerido para fortalecer los músculos
de su espalda baja, los músculos abdominales y también
se le recomendará ejercicios de estiramiento para aumentar su
flexibilidad. Se le recomendará bajar de peso si tiene sobrepeso
y se le pedirá que deje de fumar, todo esto para disminuir las
probabilidades de que el dolor bajo de espalda vuelva a ocurrir. El mejor
tratamiento a largo plazo es un programa activo preventivo que consiste
en el mantenimiento de una buena condición física y la
observación de las reglas de la manera más apropiada para
levantar objetos así como de actividades posturales que
tiene que usar para prevenir futuras lesiones.
¿Cuándo
necesita cirugía?
La mayoría de los dolores bajos de espalda, ya sean graves o crónicos
casi siempre pueden ser tratados sin llegar a la cirugía. La razón
más común para la cirugía de la espalda baja es
la eliminación de la presión que un disco protruido ejerce
sobre los nervios cuando no responde a otros tratamientos. Algunas condiciones
artríticas de la espina vertebral, cuando son severas, también
pueden causar presión e irritación en los nervios, y muchas
veces pueden ser mejoradas con un tratamiento quirúrgico.
¿De
qué está compuesta la espina vertebral baja?
La espina vertebral es una estructura compleja
que está formada
por vértebras, discos, médula espinal y nervios. Éstos
son:
•
cinco huesos llamados vértebras lumbares: están acomodados
uno sobre otro conectando la espina superior con la pelvis.
•
seis amortiguadores llamados discos: funcionan como una almohadilla y
un estabilizador para proteger las vértebras lumbares.
•
médula espinal y nervios: son los cables eléctricos que
pasan a través del canal central en las vértebras lumbares
conectando el cerebro con los músculos de las piernas.
•
articulaciones pequeñas: son las que permiten los movimientos
funcionales y proveen estabilidad.
•
músculos y ligamentos: dan fortaleza y energía al mismo
tiempo que ofrecen soporte y estabilidad
Prevención
Los efectos normales del envejecimiento resultan en una disminución
de la masa de los huesos, una disminución en la fortaleza y la
elasticidad de los músculos y los ligamentos. Aunque no se pueden
evitar, sí se pueden retrasar al:
•
hacer ejercicio regularmente para mantener fuertes y flexibles a los
músculos que soportan la espalda
•
usar las técnicas correctas para mover y levantar objetos; siempre
obtenga ayuda cuando un objeto es muy pesado o tiene un tamaño
poco manejable
•
mantener un peso apropiado para su cuerpo; un sobrepeso somete a los
músculos de la espalda a un gran esfuerzo
• evitar fumar tabaco
• mantener una postura apropiada al pararse o sentarse Su ortopedista es un médico que ha recibido un extenso entrenamiento
sobre el diagnóstico y los tratamientos quirúrgicos y no
quirúrgicos del sistema musculoesquelético que incluye
huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios.
Este folleto ha sido preparado por la American
Academy of Orthopaedic Surgeons y su intención es de contener la información más
al día sobre el tema, proveniente de autoridades reconocidas.
Sin embargo no representa la política oficial de la
Academia y su texto no debe de ser interpretado excluyendo
otros puntos de vista
aceptables.
Revisado 2000
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