Aproximadamente
30 millones de norteamericanos sufren de osteoartritis, condición
que es dolorosa en casi todos los casos y en la que los cartílagos
amortiguadores entre los huesos se desgastan. En su búsqueda
de alivio, infinidad de personas están probando nuevas terapias
y suplementos dietéticos, como la glucosamina y el sulfato
de condroitina.
La glucosamina se encuentra en el cuerpo de manera natural. Este
elemento estimula la formación y reparación del cartílago
articulatorio. A su vez, los suplementos sin prescripción facultativa
provienen de fuentes animales. El sulfato de condroitina es otra sustancia
natural de nuestro organismo y previene que otras enzimas del cuerpo
degraden los componentes constructores del cartílago articulatorio.
El tipo de medicamento que se vende en las tiendas de productos naturales
y farmacias se deriva de los animales.
La esperanza y las exageraciones
Las personas que consumen estos suplementos nutricionales tienen
la esperanza de que estos aliviarán el dolor de la osteoartritis y que quizás
incluso podrán reparar o restaurar el cartílago articulatorio.
Existen evidencias recientes que al parecer respaldan esta afirmación.
La glucosamina y el sulfato de condroitina han sido utilizados en Europa
durante varios años y han reportado pocos efectos secundarios.
Además, ambos suplementos tienen también ciertos efectos
antiinflamatorios que pueden ser los responsables del alivio del dolor.
Pero no existen pruebas que demuestren que estas sustancias, tomadas
de manera individual o en combinación, demorarán realmente
el proceso degenerativo o restaurarán los cartílagos en
las articulaciones artríticas. Todos los estudios realizados hasta
la fecha han sido cortos y se han concentrado en el alivio del dolor.
El estudio a largo plazo está comenzando ahora, patrocinado por
el Instituto Nacional de la Artritis y Enfermedades Músculo-Esqueléticas
y de la Piel, y el Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria.
La Administración de Alimentos y Medicinas de los EE.UU. no evalúan
ni analizan los suplementos dietéticos antes de que pasen a ser
vendidos a los consumidores, como la glucosamina y el sulfato de condroitina.
Eso significa que cuando los consumidores compran recipientes con la
etiqueta "Glucosamina/Condroitina" no pueden estar seguros
de que están llevándose a casa lo que pagaron. De hecho,
un estudio reciente llevado a cabo por ConsumerLab.com reveló que
casi la mitad de los suplementos de glucosamina/ condroitina evaluados
no contenían las cantidades de estos ingredientes que decían
las etiquetas.
Pasos
para la decisión
Si usted está pensando tomar suplementos nutricionales para aliviar
su artritis, será mejor que siga estos pasos:
1. Hable con su doctor. Aunque muchas personas creen que
los médicos
tradicionales desestimarán su interés en los suplementos,
muchos doctores aceptan los tratamientos complementarios. Sin embargo,
estos suplementos no son apropiados para todas las clases de artritis
o para todas las personas. Por ejemplo, los diabéticos y las mujeres
embarazadas deben tener especial cuidado.
2.
No detenga su régimen de dieta, ejercicios, medicamentos u
otras terapias. La eficacia de estos tratamientos ha sido probada y los
suplementos nutricionales deben seguir siendo simplemente eso, complementos
de sus prácticas de buena salud. Es posible
que necesite tomarlos durante un par de meses antes
de ver cualquier resultado, lo que resalta
la importancia de continuar sus tratamientos actuales.
3.
Investigue primero. Averigüe acerca del suplemento que está pensando
comprar. ¿Tiene algún efecto secundario? ¿Interactuará con
su medicamento actual? Escríbale al fabricante y pídale
una documentación que apoye la información de las etiquetas.
Para información adicional acerca de la glucosamina,
vaya al sitio Web del Instituto Nacional de la Salud
(www.nih.gov).
4.
Opte por un fabricante de buena reputación. Debido a que estos
productos no son regulados, los consumidores están desamparados.
Incluso, los productos que digan en la etiqueta "estandarizados",
no cumplen con los estándares externos, solo con los internos
establecidos por cada fabricante. Estos estándares pueden variar
entre fabricantes, así que evite las marcas
que no conozca.
5.
Si algo llegara a salir mal y experimenta algunos efectos secundarios
adversos, infórmeselos a su doctor rápidamente y pare de
tomar el producto. Recuerde que cualquier suplemento que tenga la potencia
suficiente para ayudar, también tiene la fuerza suficiente para
hacer daño si es tomado de manera inadecuada.
Septiembre 2003
La información
contenida en esta página es suministrada por la AAOS.
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