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Epidemia de lesiones por movimientos repetitivos.

Entre los factores psicosociales que han facilitado la epidemia encontramos con frecuencia algunas características del trabajo que se asocian a estos cuadros dolorosos:

-Trabajo especializado, por consiguiente muy repetitivo.
-Trabajo monótono (sin autonomía).
-Trabajo con bajo soporte social en el sitio de la producción.
-Miedo al desempleo.
-Factores psicológicos como carencia de expectativas, problemas de personalidad. etc.

El diagnóstico de este grupo de casos atípicos se hace a través de un minucioso interrogatorio y un excelente y detallado examen físico, que requiere tiempo del médico especialista en lesiones del aparato locomotor que es el Ortopedista.

Este profesional debe y tiene que tener el coraje de decirle al paciente atípico que la causa de su dolor no está en el sistema músculo esquelético, y remitir estos casos atípicos al Psicólogo.

Sin embargo esta neurosis ocupacional es alimentada por grupos de interés que quieren mantener la dependencia del paciente, entre los cuales se destacan:

1-Sectores de la profesión médica como los llamados especialistas en rehabilitación industrial. Ellos desempeñan el papel de Drácula encargado del banco de sangre. Existen además cirujanos demasiado quirúrgicos que actúan como cómplices de este grupo de pacientes como sucede en el grupo de pacientes con desórdenes artifi ciales, del manipulador pasivo del síndrome SHAFT (Rev. Col. Ortop Trauma. volúmen 13 # 1, abril de 1999: 56-59)

2-Abogados, sectores de la fraternidad legal, que facilitan la negligencia de los empleados, devengan por sus reclamos y estimulan sus litigios.

3-El sector sindical que demanda siempre mejores salarios, mejor atención médica y obviamente menos trabajo.

4-Muchos sectores de la industria paramédica, incluyendo fisioterapia, terapia ocupacional, la industria de los diseños ergonométricos y la industria farmacéutica con sus analgésicos y antiinfl amatorios.

5-Los medios escritos y electrónicos que tercian en la discusión diseminando informaciones tergiversadas que aumentan la epidemia. Toda persona que trabaje en un computador cierto número de horas al día se siente con derecho a que le revisen u operen “su túnel carpiano” porque se lo han comentado sus compañeros de trabajo o lo ha leído en un periódico o revista.

Esta epidemia empezó a disminuir en Australia cuando el “Australian Medical Journal” en 1986 empezó a enfatizar el origen no físico de este cuadro y la Sociedad Australiana de Cirugía de la Mano aceptó que se trataba de una neurosis ocupacional no asociada con ninguna patología localizada, que es reversible y no deja incapacidades residuales.

Diez años después la epidemia también empezó a disminuir en los Estados Unidos de América. Un informe del comité de lesiones industriales de la Sociedad Americana de Cirugía de la Mano concluyó que no existe sufi ciente evidencia en la literatura médica que demuestre que el trabajo sea la causa de trauma acumulativo (J Hand Surg 1995; 20A:534-541.)

En nuestro medio, con su retraso habitual llega tarde este concepto iatrogénico y ya están empezando a aparecer brotes de esta forma de epidemia ocupacional.

En el penúltimo Congreso de la Asociación Colombiana de Cirugía de la Mano (Septiembre 2004) el Dr. Arlindo Pardini, presidente de la Federación Internacional de Sociedades de Cirugía de la Mano, alertó sobre esta epidemia cuando dijo que es un mito que estas neurosis ocupacionales fueran incapacitantes, incurables y de origen desconocido, cuando la realidad era que subsistían porque no eran bien tratadas, por la ignorancia médica y paramédica, por el problema del bajo soporte social en el trabajo y por el interés de muchos estamentos en mantener la dependencia del paciente. Sin duda es difícil ser científi co cuando se trata de quejas subjetivas.3

Los pacientes con dolor idiopático son mas frecuentes de lo que se espera basado en las variaciones de condiciones patológicas objetivas y pueden refl ejar la fuerte infl uencia de factores sociológicos y psicológicos en las medidas del estado de salud.

Referencias:

1-Ireland DCR. Repetition strain injury. J Hand Surg.1995:20 A:S53-S56.
2-Hadler NM Repetitive upper-extremity. Motion in the workplace are not hazardous. J Hand Surg .1997 :22A, 19-29.
3-Ring D, Guss D, Malhotra L, Jupiter JB. ”Idiopathic arm pain”. J.Bone Joint Surg Am.2004; 86:1387-91

 


  3/Oct/2006

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Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología