| Resultados
de la reconstrucción del LCA con semitendinoso-gracilis y fijación
en fémur y tibia con endobotón.
Dr.
Celso Pedraza Galvis, MT SCCOT.*
*Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga, Colombia
cpedraza@b-manga.cetcol.net.co
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Resumen
Entre enero
de 1998 y enero de 2001 se intervinieron 80 pacientes, para reconstrucción
del Ligamento Cruzado Anterior (LCA). En 25 casos se utilizó
autoinjerto de semitendinoso y gracilis cuádruple. La fijación
del sustituto del LCA se realizó en el fémur con
endobotón y en la tibia, igualmente, con un botón
diseñado para ubicarlo de forma transversal en el orificio
tibial, apoyado en la cortical externa y sin necesidad de perforaciones
adicionales.
Valorados
los casos con test de Lysholm e IKDC se obtienen puntajes de 90%
de rodillas normales o casi normales, con un seguimiento de 24
meses. Estos resultados son comparables a los reportados con otras
alternativas de autoinjertos y tipos de fijación pero con
menor morbilidad, mínimas complicaciones y mejor costo/beneficio.
Palabras
claves: Ligamento cruzado anterior, semitendinoso
gracilis, endobotón.
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Introducción
El éxito
en la reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) depende
de optimizar la selección del paciente, la correcta ubicación
del túnel tibio-femoral, la selección del injerto y el
tipo de fijación.
La sustitución
del LCA con semitendinoso/gracilis (St/Gr)7cuádruple tiene múltiples
ventajas como son la mínima morbilidad sobre el mecanismo extensor;
sus propiedades viscoelásticas,15 que semejan mejor las del ligamento
original; su fácil y precisa adaptación dentro del túnel,
que al ser ocupado completamente por el injerto tiene una máxima
área transversal, lo cual mejora el proceso de integración
y revascularización en un tiempo similar al de otros injertos,
aunque por mecanismos diferentes.7
Las ventajas descritas
explican la elección cada vez más frecuente de St/Gr en
la reconstrucción del LCA debido a resultados reproducibles y
comparables a los encontrados con otros sustitutos, que han mostrado
mayor morbilidad.
En fecha reciente
se encontró que el efecto sobre la flexión, torque y arco
propioceptivo de la rodilla se altera de manera mínima, cuando
se toma el St/Gr para sustituir el LCA 2.
De los detalles
técnicos que juegan papel importante en el éxito de la
reconstrucción del LCA, el tipo de fijación sigue siendo
el eslabón débil, en especial, cuando se trata de fijar
tejido blando sobre hueso, como es el caso de fijar el St/Gr dentro
del túnel tibio-femoral.
La fijación
proximal en la cortical femoral por medio de endobotón, a través
de una sola incisión, es una técnica establecida y aceptada
como alternativa para la reconstrucción del LCA,14,18,19,
especialmente cuando se usan tendones como sustitutos. Existe
preocupación por la ampliación del túnel debido
al micromovimiento y deslizamiento del injerto, los cuales pudieran
repercutir en los resultados, sin embargo estudios recientes han concluido
que este hallazgo no produce cambios en la laxitud del ligamento. Como
en el túnel de la tibia, la fijación con tornillo de interferencia
depende de la densidad ósea.5 A veces es
necesario usar otras alternativas que incluyen un poste, grapas, tornillos
y arandelas; el objetivo es siempre mantener con la fijación,
una resistencia y rigidez cercana a las necesidades exigidas durante
las actividades cotidianas y la rehabilitación posoperatoria
cercana a mil ciclos por semana.11,15
En el presente trabajo
se propone una fijación del injerto semitendinoso-gracilis sobre
la cortical de la tibia, con un botón diseñado para tal
efecto, que evita perforaciones adicionales. En el fémur se ancla
el injerto con un endobotón a través de un conector como
se ha descrito en publicaciones anteriores.1,14,18,19
Esta alternativa
de fijación distal con botón en la reconstrucción
del LCA no se encontró descrita en la literatura revisada. El
objetivo del presente informe es evaluar nuestra experiencia con tal
tipo de fijación en una serie de casos.
Materiales
y métodos
Entre enero de 1996
y enero de 2001 se realizaron 80 procedimientos para reconstruir el
LCA; en 25 casos se uso autoinjerto cuádruple de St/Gr y fijación
en fémur y tibia con endobotón sobre la cortical.
Este estudio observacional tipo serie de casos fue realizado por un
mismo equipo de cirujanos. Sólo 20 pacientes terminaron el seguimiento
y constituyen el objeto del presente informe.
A cada paciente
se le explicaron las alternativas en cuanto a tipos de injerto y métodos
de fijación, dejándolo en libertad de tomar la decisión.
Los pacientes se
escogieron por selección secuencial (conveniencia) y los criterios
de inclusión fueron inestabilidad translacional anterior primaria
o recurrente y evidencia artroscópica de ruptura del LCA.
Participaron diecinueve
hombres y una mujer, con edad promedio de 33,5 años (14-35 años).
El trauma deportivo fue la causa de la lesión en 17 casos (12
por fútbol, 5 otros deportes), y el accidente automotor en tres;
en total se intervinieron diez rodillas derechas y diez rodillas izquierdas.
El tiempo de evolución desde el momento de la lesión hasta
la cirugía fluctuó entre 20 días y 20 meses, con
un promedio de 4,8 meses; se manejaron seis casos agudos, es decir,
dentro de las tres primeras semanas, y los restantes 14, luego de este
tiempo. Un paciente fue revisado por inestabilidad recurrente 5 años
después de la primera cirugía y en otro caso se reconstruyó
en el mismo tiempo quirúrgico el LCP.
La evaluación
preoperatoria funcional subjetiva y objetiva basada en los test de Lysholm
e IKDC (International Knee Documentation Committee) 3,10,12,15,
se halló inferior al 60% en todos los casos.
Once
pacientes estaban cubiertos por EPS, tres por SOAT y seis privados;
esto alerta sobre el cambio en la fuente de solicitud de servicios médicos,
distribución que muestra en parte la realidad del ejercicio profesional
actual.
Los dispositivos
de fijación o endobotón diseñados y utilizados
en esta experiencia son producidos en nuestro medio en Titanio; las
dimensiones del pequeño son 12 x 4 x 2mm, tiene dos orificios
centrales de 2,5 mm y dos laterales de 1,5 mm y el grande mide 22 x
6 x 2mm, con 2 orificios de 4 mm de diámetro en cada extremo,
separados 1 mm y una distancia central de 5 mm (Figura 1).

Figura
1. Dispositivos de anclaje cortical proximal (fémur) y distal
(tibia) para la reconstrucción del LCA con St/Gr y conectores
(suturas).
Técnica
quirúrgica
El procedimiento
es asistido por artroscopia, con una sola una incisión; el túnel
tibio-femoral se hace por técnica transtibial o monotúnel,
el injerto se obtiene, de preferencia, sin torniquete y la fijación
en fémur y tibia se realiza con endobotón
Los tendones St/Gr
se exponen por un abordaje oblicuo de 4 cm de longitud, que inicia en
el borde interno de la tuberosidad de la tibia, a tres traveses de dedo
de la interlínea articular, y se dirige proximalmente siguiendo
el trayecto de los tendones St/Gr.; identificados los tendones se liberan
las expansiones conjuntivas para evitar una sección prematura;
a continuación, con un extractor se obtiene la máxima
longitud de cada tendón y en cada extremo se coloca una sutura
# 0 no absorbible tipo Kessler.
Se doblan los tendones
por la mitad quedando un injerto cuadrúple; en este sitio se
ubican 3 ó 4 suturas # 0 no absorbible y sobre éstas el
endobotón proximal, introduciendo las suturas por uno de los
orificios centrales y regresándolas por el otro. La longitud
de este conector de sutura será igual a la longitud del túnel
femoral menos la longitud de injerto que se dejará en su interior,
usualmente 20 a 25mm. Anudando las suturas (conector), se coloca el
sistema injerto-sutura- endobotón en un dispositivo con dinamómetro
y se pretensa a 20 libras, durante 10 a 15 minutos.9
Mientras se prepara
el injerto, se continúa, simultáneamente, con el tiempo
artroscópico a través de los abordajes anteromedial y
anterolateral convencionales, se corrige patología meniscal o
condral si existe y se evalúa la necesidad de plastia intercondílea
según el criterio médico.1, 17,19
Los muñones
del LCA en el fémur y la tibia son resecados y se ubica y marca
el punto de inicio del túnel femoral a 7 mm del aspecto más
posterosuperior de la ranura intercondílea, preferiblemente a
las 11:00 en la rodilla derecha y a la 1:00 en la izquierda.1,4,6
Se ubica la guía,
en el punto de inserción central del LCA a través del
portal anteromedial donde convergen reparos anatómicos relativamente
constantes: a 7 mm del borde anterior del LCP, en el valle externo de
la espina tibial anterior y la prolongación del borde posterior
del cuerno anterior del menisco externo.1,6,13,21
El componente externo
de la guía se fija en un punto a mitad de camino entre el borde
interno de la tuberosidad y el borde posterior de la tibia y 5 mm superior
al tendón del sartorio; esta posición corresponde a un
ángulo de 55º a 60º con respecto a la meseta tibial.
Se perfora con un
clavo de Steinmann de 2 mm con la rodilla a 90 grados, de tal manera
que la punta del clavo coincida con el sitio marcado en el fémur,
y cuando esto ocurra, se avanza en el fémur hasta su cortical
externa. Se amplía el monotúnel con una fresa de 4,5 mm,
se mide su longitud total, y la longitud desde el orificio interno del
túnel femoral al orificio externo del túnel tibial, restando
esta distancia de la longitud total se obtiene la longitud femoral,
o se mide directamente con un dispositivo medidor calibrado.
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Figura
2. El pasa-hilos conduce el sistema endobotón-conector-injerto
por el túnel femoral.
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Con la fresa que corresponde al diámetro del injerto se amplia
el túnel en toda su longitud en la tibia y en el fémur,
sólo hasta una profundidad de 30 mm, usualmente 10 mm más
que la longitud de injerto que se desea dejar dentro del túnel
femoral.16
Pretensado el autoinjerto
se lo retira de la prensa y se marca con azul de metileno la longitud
de injerto que se desea dejar dentro del fémur (20 mm), y otra
marca distal a la anterior de 6 mm que orientará al cirujano
cuando el botón está próximo a girar en el orificio
externo del fémur; a continuación, en cada orificio lateral
del endobotón se coloca una sutura de diferente color o calibre,
de unos 40 centímetros de largo, y se enhebran estas dos suturas
en un pasa-hilos. Así queda constituido el sistema injerto-conector–endobotón
listo para pasarlo por el monotúnel (Figura 2).
Cuando el pasa-hilos
y las suturas salen en la parte lateral del muslo, retiramos el pasador,
bajo control endoscópico se alinea el endobotón con los
hilos; por tracción y contratracción se conduce el injerto
hasta que se ancla el endobotón atravesado en la cortical externa
del fémur. Esto se comprueba por tracción de las suturas
distales o por radiografía intra-operatoria y se retiran los
hilos de la parte lateral del muslo.
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| Figura
3. Se observa el botón proximal anclado en la cortical del
fémur. A nivel tibial se colocan cuatro hilos en cada uno
de los orificios centrales del botón y se procede a anudarlos. |
A la salida del
túnel en la tibia observamos los cuatro extremos tendinosos cada
uno con dos hilos de reparo. Los 4 hilos de cada lado se pasan por cada
uno de los orificios centrales del botón diseñado para
la fijación distal (Figura 3).
Se coloca el botón
debajo del periostio, mientras se lo mantiene en esta posición
se tensa manualmente el injerto y se mueve la rodilla de 0 a 100 grados
unas 20 veces y a continuación se anuda sobre el botón
con rodilla en extensión. Se revisa posición y tensión
con el artroscopio.
Terminado el procedimiento
se inmoviliza en extensión con soporte semirígido, se
permite apoyo a tolerancia al día siguiente y se remite al departamento
de rehabilitación. El tiempo operatorio promedio es de 90 minutos
y el procedimiento es ambulatorio.
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