Actualice sus datos personales
Registrarse
Home
Miembros SCCOT
Quienes Somos
Comisiones
Comités
Capítulos
Seccionales
Fondo de Solidaridad
Comité Femenino
Links
Chat
Foros
FAQ
Contáctenos

 

Sociedad Colombiana de cirugía ortopédica y traumatología

Ir al contenido de la revista  
 
Editorial
   

¿La buena práctica médica, es posible dentro del marco de la Ley 100?

El criterio de buena práctica médica es muy amplio y se puede prestar para todo tipo de interpretaciones. Desde el punto de vista de un académico, como es mi caso, la interpretación está representada en ofrecer lo mejor y más actualizado del conocimiento médico, con las manos mejor entrenadas, con las facilidades de estudio, diagnóstico y tratamiento adecuadas, de la forma más ágil posible y utilizando los recursos tecnológicos y financieros en forma adecuada. No caben dentro de este concepto criterios de amistad, padrinazgo, buscar lo barato, ser rentable, no pasarse del presupuesto de exámenes y similares, etcétera.

El acto médico se vuelve un comportamiento automático del profesional tan igual como lo es el caminar; en forma natural se evalúa, se define y se ofrece un tratamiento, de la misma manera que la persona que camina puede cambiar su ritmo por correr o trotar, sin que sea necesario que piense el cómo hacerlo, simplemente considerando si lo hace por seguridad, cumplimiento o gusto deportivo.

En forma frecuente escuchamos en las reuniones de médicos las quejas sobre las limitaciones existentes al interior de nuestros hospitales generales y universitarios; igualmente, sobre los controles que las diferentes EPS’s hacen sentir en sus médicos al definir topes en procedimientos diagnósticos, medicamentos, posibilidades de hospitalización, demora y manipulación de las listas de espera quirúrgicas y de exámenes de diagnóstico complejos, amén de la cada día más manipulada y muchas veces disminuida remuneración del profesional. Esta situación hace que la motivación y en muchas oportunidades, la diligencia del médico, no sea la que espera el paciente, quien finalmente sufre por acción u omisión, de un mal servicio y de mala práctica médica.

Preocupado por esta situación y sin encontrar una solución practica en nuestro medio, quiero compartir con ustedes apartes publicados por el Profesor Charles Galasko1, conferencista invitado al Congreso Nacional de Agosto 2000 en Cali, y quien siendo Presidente de la British Orthopaedic Association, planteó algunos puntos de vista y actitudes en lo referente a calidad de la atención, que dentro del contexto, se asimilan a la buena práctica médica:

La calidad del tratamiento del cirujano ortopedista debe estar basada en buscar un buen resultado para el paciente, acompañado de mínima mortalidad, complicaciones y estrés psicológico. La definición gubernamental está basada en una reducción en el tiempo de atención, generando una contradicción en los puntos de vista. Esta dicotomía de intereses se aplica, a ciencia cierta, también en nuestro medio.

-El aumento cada día mayor de demandas contra el acto médico está basado en quejas sobre errores de diagnóstico y equivocaciones intra operatorias. Lo anterior se basa en la presión ejercida sobre los médicos para solucionar los problemas en forma rápida, situación que se opone al deseo de los pacientes de ser atendidos de manera más amable, y con mayor disponibilidad de tiempo para entender su problema y los tratamientos propuestos, además de los riesgos inherentes a éstos. Una de las razones por las cuales los pacientes en Inglaterra buscan la atención particular es para poder tener tiempo para discutir con su médico. En Colombia esto ocurre con mucha frecuencia, lo que me hace pensar que estamos ante situaciones del ejercicio muy similares.

En este orden de ideas, el médico debe tener el tiempo adecuado tanto para su paciente, como para su desarrollo profesional y para otras actividades que son parte del mejoramiento continuo de la calidad. Esto que suena tan lógico y elemental no es siempre entendido por las entidades y sólo basta preguntar ¿cuántas veces las universidades o las entidades donde se trabaja han invitado al profesional para estimular su asistencia a eventos de educación continuada?

El mismo doctor Galasko dice en su escrito que el tiempo, el espacio y las herramientas necesarias para ejercer su trabajo, evidentemente no han sido provistas por la institución. De nuevo otra similitud, de especial relevancia considerando que estamos incluidos en el marco de la Ley 100, la cual tiene ya más de ocho años de implementación y continúa dando frutos discutibles.

El autor citado menciona también que los líderes son innovativos, desarrollan nuevas ideas, se fijan en la gente y tienen metas a largo plazo; mientras los administradores tienden a mantener el sistema, fijándose en estructuras y sistemas, y actuando a corto plazo. Ellos aceptan el estatus quo mientras que los líderes lo desafían. Nosotros debemos liderar los procesos de cambio, no sólo considerando el momento y los detalles del presente, sino preparando los médicos del futuro. Evidentemente esto adiciona al ortopedista profesor más presión, pues dados los nuevos avances de la medicina, el entrenamiento debe ser cada día más intenso, con una supervisión mas estrecha y progresiva. Cabe preguntarnos si la Ley 100 considera este aspecto cuando se piensa en su utilidad como soporte positivo o negativo para la docencia. ¿Será que el nuevo decreto 2912 del Ministro de Educación, que entró en vigencia en enero de 2002, propenderá por el desestímulo a la educación pública y, como reflejo, al tema de la formación del profesional en la escuela privada y los peligros que esta filosofía educativa puede producir?

Los puntos anteriores, que son algunos de los comentarios hechos en su texto por el profesor Galasko, hacen ver que un sistema de salud maduro en tiempo y nivel de utilización, tiene muchas fallas que hablan de necesidad de cambio en su estructura y de una continua adecuación a los cambios sociales, políticos y de la salud. Qué podemos aprovechar en nuestro medio, en donde los comentarios tienen vigencia clara y parecieran ser producto de un sistema local?

El siguiente párrafo del mismo profesor permite contestar las dudas y preguntas para mantenerse dentro de una clara línea de buena práctica médica.

...cuando la mejor práctica no se puede lograr, los médicos deben prodigar un manejo de buena calidad clínica, guardando el debido cuidado a la ética y al buen uso de los recursos. Cuando los recursos son limitados, los altos estándares en la práctica posible con éstos, deben ser el objetivo. Si el cuidado del paciente está inaceptablemente comprometido, el cirujano debe negarse a operar o llevar a cabo un tratamiento que ponga a la persona en riesgo. Esta actitud debe ser comunicada a la autoridad competente por escrito.

Dejo estos párrafos para que cada médico evalúe su situación y busque cómo hacer una buena práctica médica dentro de los problemas inherentes a la normatividad de la Ley 100.

Andrés A. Echeverri V., M.D.
Profesor Titular Universidad del Valle
Expresidente SCCOT 1999-2000

Referencia
1- Galasko C. A year of activity. Charles Galasko signs off his presidency with an overview of hot issues; The Newsletter of the British Orthopaedic Association. Otoño de 2001.

 

 


Volver al home
Sociedad Colombiana de Ortopedia y Traumatología

Todos los derechos reservados 2005