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¿Por qué es tan común el dolor bajo de espalda?

El dolor bajo de espalda es uno de los problemas tratados más frecuentemente por los ortopedistas. Cuatro de cada cinco adultos van a sufrir de fuertes dolores de la espalda baja alguna vez durante el transcurso de sus vidas. Después de la gripa, los problemas causados por un dolor de espalda son las causas más frecuentes de la pérdida de días de trabajo en los adultos de menos de 45 años de edad.

La espina vertebral baja o lumbar es una estructura complicada que conecta la parte superior del cuerpo (que incluye el tórax y los brazos) a la parte inferior del cuerpo (que incluye la pelvis y las piernas). Esta parte de la columna es importante porque provee movilidad y fortaleza. La movilidad permite movimientos de flexión, torsión y flexión lateral. La fortaleza de esta estructura permite que uno se pueda parar, caminar y levantar objetos. Un funcionamiento apropiado de su columna baja es necesario para casi todas las actividades diarias. Los dolores bajos de espalda pueden restringir todas estas actividades y reducir la capacidad de trabajo y la calidad para disfrutar la vida diaria.

 

¿Cómo se diagnostican los dolores bajo de espalda? 

La mayoría de los casos que presentan dolor bajo de espalda no son serios y responden a tratamientos simples. Su ortopedista puede diagnosticar con exactitud y tratar efectivamente en su consultorio la mayoría de los tipos de dolor bajo de espalda. Le preguntará a cerca de la naturaleza de sus síntomas y de las lesiones que haya tenido antes de la consulta. También practicará un examen de su columna vertebral y de sus piernas. En muchos de los casos de dolor bajo de espalda no es necesario realizar costosos exámenes para poder hacer una evaluación y efectuar un tratamiento.

Si sus dolores son severos y no responden al tratamiento, o si el dolor se va hacia las piernas, algunos exámenes pueden ser necesarios. Los rayos X comunes pueden mostrar señales de artritis y enfermedades de los huesos, pero no muestran los tejidos suaves como los discos lumbares o los nervios. Para condiciones o lesiones que involucran estos tejidos suaves una exploración de Tomografía computarizada (siglas en inglés CT SCAN) o Imágenes de Resonancia Magnética (MRI) pueden ser necesarias. Ocasionalmente una exploración de los huesos será necesaria para evaluar la actividad de estos, y ciertos exámenes eléctricos como una Electromiografía (EMG) pueden ser necesarios para determinar si la condición de la columna ha causado daños a los nervios o a los músculos.

 

¿Cuáles son las causas más comunes?

El dolor bajo de espalda puede ser causado por un sin número de factores, desde las lesiones hasta los efectos del envejecimiento.

Torceduras y tirones de espalda baja: Los músculos de la parte baja de la espalda proveen la energía y la fortaleza para todas las actividades como pararse, caminar y levantar objetos. Un tirón en el músculo puede ocurrir cuando dicho músculo está fuera de condición o está trabajando mucho. Los ligamentos de la parte baja de la espalda sirven para interconectar las cinco vértebras lumbares y proveen soporte y estabilidad para la espalda baja. Una torcedura en la parte baja de la espalda puede ocurrir cuando se hace un movimiento repentino y con mucha fuerza, y esto lastima un ligamento que se ha puesto duro o débil debido a una falta de acondicionamiento físico o algún abuso. 

Estas lesiones, torceduras y tirones, son las causas más comunes de los dolores bajos de espalda. Frecuentemente una combinación de otros factores puede aumentar la posibilidad de que ocurra una lesión o enfermedad:

  • Falta de acondicionamiento físico
  • Un mal uso
  • Obesidad
  • Fumar tabaco

Los efectos naturales del envejecimiento del cuerpo en general, y en particular de la parte baja de la espalda, son debido a la Osteoporosis o una reducción en la cantidad de hueso, una disminución en la fortaleza y la elasticidad de los músculos, y también una disminución en la elasticidad y fortaleza de los ligamentos. Aunque no se puede detener totalmente el progreso de estos efectos, estos pueden ser disminuidos haciendo ejercicios con regularidad, conociendo la manera más apropiada para levantar y mover objetos, una alimentación apropiada, y dejar de fumar

Edad: El Uso y los Desgarros así como los factores hereditarios pueden causar cambios degenerativos de los discos, llamados enfermedades degenerativas de los discos, y cambios artríticos en las articulaciones pequeñas. Estos cambios ocurren en diferentes grados en todas las personas. Cuando son severos, pueden causar rigidez y dolor bajo de espalda. Los espolones artríticos de los huesos, y las articulaciones inflamadas pueden causar irritaciones de los nervios y dolores en las piernas. Casi todas las personas sufren de cambios causados por el uso y los desgarres en sus espaldas a medida que envejecen, aunque en la mayoría de las personas causan sólo un poco de dolor o pérdida de la función.

Osteoporosis y fracturas: Todos los huesos pierden su fuerza con el paso del tiempo, y las vértebras lumbares particularmente en las mujeres posmenopaúsicas (que han dejado de menstruar), pueden fracturarse o comprimirse debido a caídas o inclusive con la presión producida al levantar un objeto o por las actividades diarias.

Disco protruido: El disco intervertebral está compuesto de un centro suave o núcleo, que en los niños y los adultos jóvenes parece ser hecho de gelatina. Este núcleo está rodeado por una porción más dura que se llama anillo. Durante la edad media fisuras o grietas pueden ocurrir en el disco. Éstas pueden ser la causa de dolor bajo de espalda. Si la fisura se extiende fuera del disco es posible que lo empuje o que se rompa: a esto se le denomina disco herniado o protruido. Si este disco protruido está presionando un nervio puede causar dolores hacia la pierna.

 

¿Cuál es el mejor tratamiento?

La mayoría de los dolores bajos de espalda pueden ser tratados segura y efectivamente después de un examen realizado por su ortopedista y con la prescripción de un cambio en sus actividades, así como medicina para aliviar el dolor y disminuir la inflamación. Aunque un pequeño período de descanso puede ayudar bastante, la mayoría de los estudios demuestran que una actividad ligera apresura la curación y la recuperación. Es posible que no sea necesario que usted deje todas las actividades, incluyendo su trabajo. Usted sólo necesita ajustar sus actividades bajo el asesoramiento de su ortopedista.

Una vez que los dolores iniciales han sido aliviados, un programa de rehabilitación puede ser sugerido para fortalecer los músculos de su espalda baja, los músculos abdominales y también se le recomendará ejercicios de estiramiento para aumentar su flexibilidad. Se le recomendará bajar de peso si tiene sobrepeso y se le pedirá que deje de fumar, todo esto para disminuir las probabilidades de que el dolor bajo de espalda vuelva a ocurrir. El mejor tratamiento a largo plazo es un programa activo preventivo que consiste en el mantenimiento de una buena condición física y la observación de las reglas de la manera más apropiada para levantar objetos así como de actividades posturales que tiene que usar para prevenir futuras lesiones.

 

¿Cuándo necesita cirugía?

La mayoría de los dolores bajos de espalda, ya sean graves o crónicos casi siempre pueden ser tratados sin llegar a la cirugía. La razón más común para la cirugía de la espalda baja es la eliminación de la presión que un disco protruido ejerce sobre los nervios cuando no responde a otros tratamientos. Algunas condiciones artríticas de la espina vertebral, cuando son severas, también pueden causar presión e irritación en los nervios, y muchas veces pueden ser mejoradas con un tratamiento quirúrgico.

 

¿De qué está compuesta la espina vertebral baja?

La espina vertebral es una estructura compleja que está formada por vértebras, discos, médula espinal y nervios. Éstos son:

  • Cinco huesos llamados vértebras lumbares: están acomodados uno sobre otro conectando la espina superior con la pelvis.
  • Seis amortiguadores llamados discos: funcionan como una almohadilla y un estabilizador para proteger las vértebras lumbares.
  • Médula espinal y nervios: son los cables eléctricos que pasan a través del canal central en las vértebras lumbares conectando el cerebro con los músculos de las piernas.
  • Articulaciones pequeñas: son las que permiten los movimientos funcionales y proveen estabilidad.
  • Músculos y ligamentos: dan fortaleza y energía al mismo tiempo que ofrecen soporte y estabilidad

 

Prevención

Los efectos normales del envejecimiento resultan en una disminución de la masa de los huesos, una disminución en la fortaleza y la elasticidad de los músculos y los ligamentos. Aunque no se pueden evitar, sí se pueden retrasar al:

  • Hacer ejercicio regularmente para mantener fuertes y flexibles a los músculos que soportan la espalda
  • Usar las técnicas correctas para mover y levantar objetos; siempre obtenga ayuda cuando un objeto es muy pesado o tiene un tamaño poco manejable
  • Mantener un peso apropiado para su cuerpo; un sobrepeso somete a los músculos de la espalda a un gran esfuerzo
  • Evitar fumar tabaco
  • Mantener una postura apropiada al pararse o sentarse

Su ortopedista es un médico que ha recibido un extenso entrenamiento sobre el diagnóstico y los tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos del sistema musculo esquelético que incluye huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios.

Este folleto ha sido preparado por la American Academy of Orthopaedic Surgeons y su intención es de contener la información más al día sobre el tema, proveniente de autoridades reconocidas. Sin embargo no representa la política oficial de la Academia y su texto no debe de ser interpretado excluyendo otros puntos de vista aceptables.

 

Revisado 2000

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

Planifique lo que quiere hacer y no tenga prisa. Acérquese al objeto que quiere levantar. Separe sus pies a una distancia de la anchura de sus hombros para darse a si mismo una base sólida de apoyo. Doble las rodillas. Apriete los músculos del estómago. Levante con los músculos de las piernas mientras se pone de pie. No intente levantar por si mismo un objeto que sea demasiado pesado o de una forma torpe. Obtenga ayuda.

Para levantar un objeto muy liviano desde el piso, tal como un pedazo de papel, inclínese sobre el objeto, ligeramente doble una rodilla y extienda la otra pierna detrás de usted. Agarre una mesa o silla cercana para apoyo cuando extienda la mano al objeto.

Si levanta una canasta pesada de lavandería o una caja pesada en el garaje, recuerde acercarse al objeto, doblar las rodillas y levantar con los músculos de sus piernas. No doble su cintura. Al levantar equipaje, póngase a lo largo del lado del equipaje, doble las rodillas, ase la manija y póngase recto.

Mientras usted sostiene el objeto, mantenga las rodillas algo dobladas para mantener su balance. Si tiene que mover el objeto a un lado, evite torcer su cuerpo. Dirija los dedos del pie hacia la dirección donde usted quiere mover el objeto y gire en esa dirección. Mantenga el objeto cerca de usted cuando lo mueva.

Si hay que poner un objeto en un estante, acérquese al estante lo más posible. Aparte sus pies a una distancia amplia, colocando un pie en frente del otro, para darse una base sólida de apoyo. No se incline hacia delante y no extienda totalmente sus brazos mientras sostiene el objeto en sus manos.

Si el estante está a la altura de su pecho, acérquese al estante y aparte los pies. Con un pie más adelantado que el otro, levante el objeto a lo alto de su pecho. Mantenga los codos a su lado y ubique las manos para que pueda empujar el objeto arriba y sobre el estante. Recuerde apretar los músculos del estómago antes de levantar.

Cuando se sienta, mantenga la parte baja de la espalda en una posición normal, ligeramente arqueada. Asegúrese de que su silla apoye la parte baja de la espalda. Mantenga su cabeza y hombros verticales. Asegúrese de que la superficie donde trabaja esté a la altura apropiada para que no tenga que inclinarse hacia delante.

Una vez por hora, si es posible, póngase de pie y estírese. Ponga sus manos en la parte baja de la espalda y suavemente arquee hacia atrás

Mayo 2002

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LaPara restaurar la fuerza de la parte baja de la espalda y permitir un regreso gradual a las actividades cotidianas se requiere de un plan permanente de ejercicios, muy importante para su recuperación completa. Durante la etapa temprana de su recuperación, es posible que su ortopedista y su fisioterapeuta le recomienden ejercicios de 10 a 30 minutos una a tres veces por día. Pueden sugerirle algunos de los ejercicios siguientes. Esta guía puede ayudarle a entender mejor su programa de ejercicios supervisado por su ortopedista o terapeuta.

Programa Inicial de Ejercicios

Bombear con el Tobillo - Acuéstese boca arriba. Mueva los tobillos arriba y abajo. Repítalo 10 veces

Deslizar el Talón - Acuéstese boca arriba. Lentamente doble y enderece la rodilla. Repítalo 10 veces.

Contracción Abdominal - Acuéstese boca arriba con las rodillas dobladas y las manos apoyadas debajo de las costillas. Contraer los músculos abdominales para empujar las costillas hacia la espalda. Asegúrese de no dejar de respirar. Mantenga esta posición por 5 segundos. Relájese. Repítalo 10 veces.

Acuclillarse contra la Pared - Póngase con la espalda inclinada contra la pared. Mueva los pies 12 pulgadas delante del cuerpo. Mantenga los músculos abdominales contraídos mientras dobla lentamente las rodillas hasta 45 grados. Mantenga esta posición 5 segundos. Lentamente regrese a la posición inicial recta. Repítalo 10 veces.

Levantar el Talón - Póngase con el peso distribuido igualmente sobre ambos pies. Lentamente levante los talones arriba y abajo. Repítalo 10 veces.

Levantar la Pierna Extendida - Acuéstese boca arriba con una pierna extendida y la otra doblada a nivel de la rodilla. Contraer los músculos abdominales para estabilizar la parte baja de la espalda. Lentamente levante una pierna arriba aproximadamente 6 a 12 pulgadas y mantenga la posición por 1 a 5 segundos. Baje la pierna lentamente. Repítalo 10 veces.

Programa Intermedio de Ejercicios - Estirar una Rodilla hacia el Pecho - Acuéstese boca arriba con ambas rodillas dobladas. Sostenga un muslo por detrás de la rodilla con una mano y traiga la rodilla hacia el pecho. Mantenga esta posición por 20 segundos. Relájese. Repítalo 5 veces en cada lado.

Estirar el Tendón de la Corva - Acuéstese boca arriba con las piernas dobladas. Sostenga con la mano un muslo detrás de la rodilla. Lentamente enderece la rodilla hasta que sienta el dorso de muslo estirarse. Mantenga esta posición por 20 segundos. Relájese. Repítalo 5 veces en cada lado.

Ejercicios para Estabilizar la columna Lumbar con la Pelota Suiza - Los músculos abdominales deben permanecer contraídos durante cada ejercicio. Véase el ejercicio "Contracción abdominal" del Programa Inicial de Ejercicios. Realice cada ejercicio por 60 segundos. Cuanto más lejos esté la pelota de su cuerpo, más difícil es el ejercicio.

Acuéstese boca arriba con las rodillas dobladas. Apoye las pantorrillas sobre la pelota.

  1. Levante lentamente el brazo sobre la cabeza y bájelo, alternando el lado derecho con el izquierdo. 
  2. Enderece lentamente una rodilla y relájela, alternando el lado derecho con el izquierdo. 
  3. Enderece lentamente una rodilla y levante el brazo opuesto sobre la cabeza. Alterne las piernas y brazos opuestos. 
  4. Lentamente "haga caminar" la pelota hacia delante y hacia atrás con las piernas.

Sentado sobre la pelota con las caderas y rodillas dobladas a 90 grados y los pies apoyados sobre el piso.

  1. Levante lentamente el brazo sobre la cabeza y bájelo, alternando el lado derecho con el izquierdo. 
  2. Levante y baje lentamente el talón, alternando el lado izquierdo con el derecho.
  3. Levante lentamente un talón y levante el brazo opuesto sobre la cabeza. Alterne brazo y talón opuestos. 
  4. “Caminando”: Levante lentamente un pie 2 pulgadas del piso, alternando el derecho con el izquierdo.

Póngase de pie con la pelota entre la pared y la parte baja de la espalda.

  1. Doble lentamente las rodillas de 45 a 90 grados. Mantenga esta posición 5 segundos. Enderece las rodillas. 
  2. Doble lentamente las rodillas de 45 a 90 grados mientras levanta ambos brazos sobre la cabeza.

Acuéstese boca abajo sobre la pelota.

  1. Levante lentamente un brazo sobre la cabeza. Alterne el derecho con el izquierdo.
  2. Levante lentamente una pierna de 2 a 4 pulgadas sobre el piso. Alterne la derecha con la izquierda. 
  3. Combine 1 y 2, alternando piernas y brazos opuestos. 
  4. Doble una rodilla. Levante lentamente esta pierna arriba, alternando la pierna izquierda con la derecha. 

Tenga cuidado de no arquear la parte baja de la espalda! 

Programa Avanzado de Ejercicios

Estirar el Músculo Flexor de la Cadera - Acuéstese boca arriba cerca del borde de la cama, tirando las rodillas hacia el pecho. Baje l0entamente una pierna, manteniendo la rodilla doblada, hasta que sienta que la parte de arriba de la cadera o del muslo está estirada. Mantenga esta posición por 20 segundos. Relájese. Repítalo 10 veces en cada lado. 

Estirar el Músculo Piriforme - Acuéstese boca arriba con ambas rodillas dobladas. Cruce una pierna encima de la otra. Tire la rodilla opuesta hacia el pecho hasta que sienta que el área de las nalgas o la cadera se estira. Mantenga esta posición por 20 segundos. Relájese. Repítalo 5 veces en cada lado.

Acuéstese boca abajo sobre la pelota.

  1. "Haga caminar" las manos hacia delante de la pelota hasta que la pelota esté debajo de las piernas. Hágalo al revés para volver a la posición del comienzo. 
  2. "Haga caminar" las manos hacia delante de la pelota hasta que esta esté debajo de las piernas y levante lentamente un brazo sobre la cabeza. Alterne el derecho con el izquierdo. 
  3. "Haga caminar" las manos hacia delante de la pelota y lentamente realice planchas o pechadas.

Ejercicios Aeróbicos - Mantenga la columna en una posición neutra mientras la estabiliza con los músculos abdominales para proteger la parte baja de la espalda. Hacer los siguientes ejercicios aeróbicos.

  1. Utilizar la bicicleta estacionaria por 20 a 30 minutos. 
  2. Utilizar el molino de rueda para andar por 20 a 30 minutos.

Mayo 2002

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¿Qué es escoliosis?

La columna vertebral vista de costado tiene una curvatura natural. Estas curvas hacen que la parte entre los hombros sea redonda y que la parte inferior de la espalda se curve hacia adentro. Vista de frente o de atrás la columna vertebral es en línea recta. Sin embargo, algunas personas tienen columnas vertebrales con una curvatura lateral y a diferencia de lo que sería una mala postura, estas curvas no se pueden corregir cambiando solamente la posición del cuerpo o la forma en la que nos paramos.

Esta condición, es decir la curvatura lateral de la columna vertebral es lo que se denomina escoliosis. Al sacar radiografías de la columna vertebral de una persona con escoliosis, ésta se parece a una "S" o "C" en vez de estar derecha. En algunos casos de escoliosis inclusive algunos huesos pueden haber rotado levemente haciendo que la cintura o los hombros estén disparejos.

 

¿ Quién tiene escoliosis?

La escoliosis afecta aproximadamente al 2% de la población. Sin embargo, la escoliosis es hereditaria. Si alguien en la familia sufre de escoliosis, la probabilidad de que aparezca en otros miembros de la familia aumenta aproximadamente a un 20 por ciento. Si alguien en su familia tiene curvatura de la columna vertebral, debería examinarse para ver si sufre de escoliosis.

Niños. La mayoría de las escoliosis son "idiopáticas", es decir, de origen desconocido. Aparece a mediados o fines de la niñez, antes de la pubertad y se ve más en niñas que en niños. La mayoría de los casos de escoliosis aparecen en niños que no padecen de ninguna otra enfermedad, aunque se pueden ver casos de escoliosis en niños con páralisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida y otras condiciones.

Adultos. La escoliosis aparece generalmente durante la niñez, pero también puede desarollarse en adultos. En estos casos pueden ser el resultado de una condición que comenzó en la niñez pero no fue ni diagnosticada ni tratada mientras la persona crecía. Tambien se ve escoliosis en adultos que se desarrolla como resultado de un daño de los discos vertebrales o de fracturas de las vértebras en la osteoporosis.

Si se permite que la condición avance, los casos de escoliosis adulta pueden derivar en graves dolores de espalda, deformidad y dificultad para respirar o caminar.

 

Consejos para padres

La condición de escoliosis idiopática puede no notarse durante años ya que en términos generales es una condición que no causa dolor durante el crecimiento. Los padres deberían estar alertos a "indicios" del comienzo de la escoliosis cuando los niños tienen 8 años.

  • un hombro más alto que el otro 
  • omóplato u omóplatos muy prominentes 
  • un lado de la cintura más alto que el otro 
  • caderas elevadas 
  • el cuerpo ladeado hacia un lado

Si apareciera alguno de éstos indicios llame al médico de cabecera, el pediatra, o a un ortopedista y haga examinar al niño.

Algunas escuelas ofrecen programas de detección de escoliosis. Aunque es el médico el que debería diagnosticarla, estos exámenes realizados en las escuelas sirven de aviso para los padres.

 

Tratamiento

El ortopedista considerará cuidadosamente ciertos elementos al desarrollar un tratamiento para el niño, deberá tomar en cuenta el hecho de si existe o no escoliosis en la familia, la edad en que comenzó a notarse la curvatura, la ubicación de la misma y la gravedad del caso.

La curvatura en los niños permanecerá muy leve y el ortopedista deberá controlar el avance de la misma. Si la condición avanza, se puede utilizar un corsé ortopédico para evitar el empeoramiento de la misma. Los niños que utilicen éstos soportes pueden continuar con las actividades físicas y sociales que venían desarrollando.

Hay otros tratamientos que no han resultado efectivos para el tratamiento de la escoliosis; tales como la estimulación eléctrica de los músculos, los programas de ejercicios y los masajes. 
Si la curvatura es grave cuando se la nota por primera vez o si el tratamiento con el corsé no dio resultados, tal vez sea necesaria una operación. En estos casos, se comprobó que la cirugía es un tratamiento eficaz y seguro.

 

Resumen

La escoliosis es un problema común que generalmente requiere sólo controles durante el crecimiento. La detección temprana es importante para asegurarse que la curvatura no avance. En los pocos casos en que es necesaria la intervención médica, las avanzadas técnicas ortopédicas han permitido que la escoliosis sea manejable. Los ortopedistas son especialistas en las enfermedades musculares y del esqueleto y son los más adecuados para diagnosticar, controlar y tratar esta condición.

Su ortopedista cuenta con amplia capacitación en el diagnóstico y tratamiento no quirúrgico o quirúrgico del sistema musculoesquelético, incluyendo los huesos, las articulaciones, los ligamentos, los tendones, los músculos y los nervios.

Esta información fue preparada por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (American Academyof Orthopaedic Surgeons) en cooperación con la Sociedad de Investigación de Escoliosis (Scoliosis Research Society/SRS). Contiene información actualizada brindada por reconocidos expertos en la materia. Sin embargo, no representa la política oficial de la Academia o de SRS y este texto no debe considerarse como excluyente de otros puntos de vista aceptables.

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

¿Qué es osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad en la que hay una pérdida de hueso asociada con un aumento en el riesgo de fracturas. Literalmente significa "hueso poroso". Es frecuente que la enfermedad se desarrolle de manera inadvertida durante muchos años sin síntomas o malestar, hasta que una fractura ocurre. La osteoporosis en la columna puede ocasionar una pérdida de altura y joroba (una espalda superior severamente redondeada).

 

¿Por qué me preocupo?

La osteoporosis es un problema importante de salud, afectando a 28 millones de estadounidenses y contribuyendo a un estimado de 1.5 millones de fracturas al año.

Una de dos mujeres y uno de cinco hombres mayores de 65 años tendrá una fractura debido a osteoporosis. Muchas de estas son fracturas dolorosas de la cadera, espina (columna), muñeca, brazo y pierna que frecuentemente ocurren como resultado de una caída. Sin embargo, hasta las simples tareas del hogar pueden producir una fractura de la espina (columna) si los huesos se han debilitado por la enfermedad.

La fractura osteoporótica más seria y debilitande es la fractura de la cadera. La mayoría de los pacientes con fractura de cadera que anteriormente vivían independientemente, requerirán de la ayuda de su familia o del cuidado de un profesional de la salud en el hogar. Todo paciente con fractura de cadera requerirá asistencia al caminar por varios meses y aproximadamente la mitad necesitará de un caminador o un bastón para moverse dentro o fuera de su casa por el resto de su vida. Las fracturas de cadera son caras. Los gastos de tratar las fracturas de cadera suman más de $10 billones de dólares anualmente ($35,000.00 por paciente).

 

¿Cómo se produce la osteoporosis?

Los médicos no conocen todos los factores exactos que ocasionan la osteoporosis, pero sí saben muchos de los factores importantes que pueden conducir a la enfermedad:

Envejecimiento: Todos perdemos hueso con la edad. Después de la edad de 35 años, el cuerpo construye menos hueso nuevo para reemplazar pérdidas de hueso viejo. En general, cuanto más viejo sea usted, menos será su masa ósea total y mayor su riesgo de osteoporosis.

Herencia: Un historial de fracturas en la familia, un cuerpo pequeño y delgado, una tez clara y/o antecedentes asiáticos o caucásicos son factores que pueden aumentar el riesgo de osteoporosis. La herencia también puede ayudar a explicar por qué algunas personas desarrollan osteoporosis temprano en la vida.

Alimentación y estilo de vida: Una alimentación pobre, incluyendo una dieta baja en calcio, bajo peso del cuerpo y un estilo de vida sedentario se han vinculado a la osteoporosis, al igual que el fumar y el consumo excesivo de alcohol.

Medicamentos y otras enfermedades: La osteoporosis se ha vinculado a algunos medicamentos, incluyendo esteroides y otras enfermedades tales como problemas de la tiroides.

 

¿Qué puedo hacer para prevenir la osteoporosis o prevenir que empeore?

Hay mucho que usted puede hacer a lo largo de su vida para prevenir la osteoporosis, demorar su progreso y protegerse usted mismo de fracturas.

Incluya cantidades adecuadas de calcio y vitamina D en su dieta.

Calcio: Durante los años de crecimiento, al cuerpo le hace falta calcio para construir huesos fuertes y para crear un abastecimiento de calcio en reserva. Crear masa ósea cuando usted es joven es una buena inversión para el futuro. Una ingesta inadecuada de calcio durante el crecimiento puede contribuir al desarrollo de osteoporosis más tarde en la vida.

Cualquiera que sea su edad o condición de salud, usted necesita calcio para mantener los huesos saludables. El calcio continúa siendo un alimento esencial después del crecimiento porque el cuerpo pierde calcio todos los días. Aunque el calcio no puede prevenir la pérdida gradual de hueso después de la menopausia, continúa jugando un papel esencial en mantener la calidad ósea. Aún cuando usted ha experimentado la menopausia o ya tiene osteoporosis, puede disminuir el riesgo de fractura si aumenta el consumo de calcio y vitamina D.

Dependiendo de su edad y otros factores, la cantidad de calcio que usted necesita varía. La Academia Nacional de Ciencias hace las siguientes recomendaciones con respecto al consumo diario de calcio:

  • Hombres y mujeres de 9 a 18 años: 1,300 mg por día 
  • Mujeres y hombres de 19 a 50 años: 1,000 mg por día 
  • Mujeres embarazadas o lactantes hasta los 18 años de edad: 1,300 mg por día 
  • Mujeres embarazadas o lactantes de 19 a 50 años: 1,000 mg por día
  • Mujeres y hombres mayores de 50 años: 1,200 mg por día

Los productos lácteos, incluyendo el yogur y los quesos, son fuentes óptimas de calcio. Un vaso de leche de ocho onzas contiene casi 300 mg de calcio. Otros alimentos ricos en calcio incluyen sardinas con hueso y hortalizas de hojas verdes, como el brócoli y los vegetales verdes. Si su dieta no contiene suficiente calcio, los suplementos dietéticos lo pueden ayudar. Hable con su médico antes de tomar un suplemento de calcio.

Vitamina D: La vitamina D ayuda al cuerpo absorber calcio. Se recomienda tomar 200 a 600 ui de vitamina D al día. Los productos lácteos con suplementos son una buena fuente de vitamina D (Una taza de leche contiene 100 ui; una multivitamina contiene 400 ui de vitamina D). Los suplementos de vitamina D pueden tomarse si su dieta no contiene suficiente vitamina D. De nuevo, consulte a su médico antes de tomar un suplemento de vitaminas: un exceso de vitamina D puede ser tóxico.

Ejercítese regularmente: Los músculos y los necesitan ejercicio para permanecer fuertes. No importa su edad, el ejercicio puede ayudarle a usted a disminuir la pérdida de hueso mientras provee muchos beneficios adicionales a su salud. Los médicos creen que un programa de ejercicio moderado (tres o cuatro veces a la semana) es efectivo para la prevención y manejo de la osteoporosis.

Ejercicios de sostener peso tales como caminar, correr, marchar, subir escaleras, bailar y levantar pesas son los mejores. Las caídas causan 50 por ciento de las fracturas, por lo tanto, aún cuando tenga baja densidad ósea, usted puede prevenir fracturas si evita caídas. Los programas que enfatizan entrenamiento de equilibrio, tales como Tai Chi, deberían considerarse. Consulte con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio.

 

¿Cómo se diagnóstica la osteoporosis?

Su médico le diagnostica osteoporosis combinando su historia clínica completa y un examen físico además de exámenes como radiografías, densitometría ósea y pruebas de laboratorios especializadas. Si el médico encuentra baja masa ósea, puede solicitar pruebas adicionales para descartar la posibilidad de otras enfermedades que pueden ocasionar la pérdida de hueso, incluyendo osteomalacia (una deficiencia de vitamina D) o hiperparatiroidismo (sobreactividad de la glándula paratiroidea).

La densitometría ósea es una técnica segura e indolora de radiografía que compara la densidad ósea con la densidad ósea promedio que alguien de su mismo sexo y raza debería haber alcanzado sobre la edad de 20 a 25 años.

Se suele ordenar en mujeres al comienzo de menopausia. Varios tipos de densitometría ósea se utilizan hoy para detectar pérdida de hueso en diferentes áreas del cuerpo. La absorciometría radiológica dual (también conocida como DXA) es uno de los métodos más precisos. Otras técnicas incluyen la absorciometría fotónica simple (SPA), la tomografía computarizada cuantitativa (QCT), la absorciometría radiográfica y ultrasonido. Su médico sabe cual método es el mejor para usted.

 

¿Cómo se trata la osteoporosis?

Debido a que el hueso perdido no puede reemplazarse, el tratamiento para la osteoporosis se enfoca en la prevención de pérdida adicional de hueso. El tratamiento suele ser el esfuerzo de un equipo que consta de un médico de familia o internista, un ortopedista, un ginecólogo y un endocrinólogo.

Aunque la terapia de alimentación y el ejercicio son frecuentemente los componentes claves de un plan de tratamiento para la osteoporosis, también hay otros tratamientos.

La terapia hormonal sustitutiva (también conocida como HRT) se recomienda frecuentemente para mujeres con alto riesgo de osteoporosis para prevenir la pérdida de hueso y reducir el riesgo de fractura. Una medida de densidad ósea cuando la menopausia comienza puede ayudarle a decidir si esta terapia es para usted. La HRT tiene algunos riesgos como el riesgo más alto de cáncer de seno. No olvide consultar a su médico antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento.

Actualmente existen nuevos anti-Estrógenos como los moduladores selectivos del receptor de estrógeno (también conocido como SERMS). Estos aumentan la masa ósea, disminuyen el riesgo de las fracturas de espina y disminuyen el riesgo del cáncer del seno.

La calcitonina es otro medicamento utilizado para disminuir la pérdida del hueso. Este medicamento en forma de "spray" nasal aumenta la masa ósea, disminuye fracturas de la espina y puede ofrecer algún alivio del dolor. Los bisfosfonatos, incluyendo el alendronato, aumentan notablemente la masa ósea y previene fracturas de la cadera y la espina. Todos estos medicamentos (HRT, alendronato, SERMS y calcitonina) ofrecen al paciente con osteoporosis una oportunidad de no sólo aumentar masa ósea, sino reducir significativamente el riesgo de fractura. Es preferible prevenir que esperar hasta que un tratamiento sea necesario.

Su ortopedista es un doctor en medicina con formación extensa en el diagnóstico y tratamiento quirúrgico y no quirúrgico del sistema musculoesquelético, incluyendo huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios. Esta información se preparó por la Academia Americana de Cirujanos Ortopedistas y su intención es brindar información actual del tema por reconocidos expertos en la materia de la osteoporosis. Sin embargo, no representa la política oficial de la Academia y su texto no debería interpretarse como la exclusión de otros puntos de vista aceptables.

Agosto 2002

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