Ingresar

Digite aquí su correo

Digite aquí el código de ingreso a la SCCOT

Ingresar

¿Fracturado quiere decir roto. Aunque la fractura sea parcial, el hueso está roto. El hueso puede fracturarse total o parcialmente de diversas maneras (transversa, longitudinal o en el medio).

 

¿Cómo ocurren las fracturas?

Las fracturas pueden ocurrir de diversas formas, pero hay tres que son las más comunes:

 

  • El trauma es lo que más fracturas causa. Por ejemplo, una caída, un accidente de motocicleta, una caída practicando un deporte…
  • La osteoporosis también puede causar fracturas. La osteoporosis es una enfermedad ósea en la cual los huesos "se afinan", son más frágiles y se rompen con más facilidad.
  • El uso excesivo también puede causar fracturas, lo cual es muy común en los atletas (fracturas por estrés o fatiga).

 

¿Cómo se diagnostica una fractura?

Si se le rompe un hueso, se dará cuenta casi inmediatamente. Puede ser que oiga un chasquido o un ruido como si se quebrara, la zona alrededor de la fractura le causará dolor y estará inflamada, se puede tal vez deformar una extremidad o el hueso puede salir a través de la piel. Los médicos generalmente utilizan radiografías para diagnosticarla. Una fractura por estrés será más difícil de diagnosticar porque puede no aparecer inmediatamente en los rayos X. Sin embargo, puede haber dolor, dolor al presionar y un poco de hinchazón.

 

Tipos de fracturas

  • Fractura cerrada o simple. El hueso está roto pero la piel intacta.
  • Fractura abierta o compuesta. La piel está perforada ya sea por el hueso o por el golpe al momento de la fractura, en este tipo de fractura el hueso puede o no estar visible.

 

Tipos especiales de fracturas

  • Fractura transversa. Fractura en ángulo recto con el eje del hueso.
  • Fractura en tallo verde. Fractura en la cual se rompe un lado del hueso y el opuesto se encorva solamente. Se ve más en los niños.
  • Fractura conminuta. Fractura del hueso en tres o más fragmentos.

Fracturado quiere decir roto. Aunque la fractura sea parcial, el hueso está roto. El hueso puede fracturarse total o parcialmente de diversas maneras (transversa, longitudinal o en el medio).

 

¿Cómo ocurren las fracturas?

Las fracturas pueden ocurrir de diversas formas, pero hay tres que son las más comunes:

  • El trauma es lo que más fracturas causa. Por ejemplo, una caída, un accidente de motocicleta, una caída practicando un deporte…
  • La osteoporosis también puede causar fracturas. La osteoporosis es una enfermedad ósea en la cual los huesos "se afinan", son más frágiles y se rompen con más facilidad.
  • El uso excesivo también puede causar fracturas, lo cual es muy común en los atletas (fracturas por estrés o fatiga).

 

¿Cómo se diagnostica una fractura?

Si se le rompe un hueso, se dará cuenta casi inmediatamente. Puede ser que oiga un chasquido o un ruido como si se quebrara, la zona alrededor de la fractura le causará dolor y estará inflamada, se puede tal vez deformar una extremidad o el hueso puede salir a través de la piel. Los médicos generalmente utilizan radiografías para diagnosticarla. Una fractura por estrés será más difícil de diagnosticar porque puede no aparecer inmediatamente en los rayos X. Sin embargo, puede haber dolor, dolor al presionar y un poco de hinchazón.

Tipos de fracturas

  • Fractura cerrada o simple. El hueso está roto pero la piel intacta.
  • Fractura abierta o compuesta. La piel está perforada ya sea por el hueso o por el golpe al momento de la fractura, en este tipo de fractura el hueso puede o no estar visible.

 

Tipos especiales de fracturas

  • Fractura transversa. Fractura en ángulo recto con el eje del hueso.
  • Fractura en tallo verde. Fractura en la cual se rompe un lado del hueso y el opuesto se encorva solamente. Se ve más en los niños.
  • Fractura conminuta. Fractura del hueso en tres o más fragmentos.

 

Proceso de curación

Tan pronto ocurre la fractura, el cuerpo comienza a proteger la zona herida formando un coágulo de sangre protector, tejido calloso o fibroso. Comienzan a crecer nuevas "extensiones" de las células óseas a ambos lados de la fractura. Estas extensiones crecen unas hacia otras, la fractura se cierra y el callo se reabsorbe.

 

Tratamientos de las fracturas

Los médicos utilizan yesos, tablillas, clavos u otros dispositivos para mantener la fractura en posición correcta mientras el hueso sana.

  • Los métodos externos de fijación incluyen emplasto, molde de fibra de vidrio, yeso, tablillas u otros dispositivos como los fijadores externos, que son unas barras por fuera de la piel unidas a clavos finos en el hueso.
  • Los métodos internos de fijación se utilizan para inmovilizar los trozos de hueso mediante placas metálicas, clavos o tornillos metálicos mientras el hueso sana.

 

Recuperación y rehabilitación

Las fracturas pueden tardar varias semanas o meses en soldar, dependiendo del tipo de herida y si el paciente sigue las instrucciones del médico. El dolor desaparece mucho antes de que el hueso esté lo suficientemente sólido como para soportar actividades normales y presión.

Aún después de haberse quitado el yeso o la tablilla, deberá restringir las actividades hasta que el hueso esté lo suficientemente soldado como para comenzarlas. En términos generales, cuando el hueso de la pierna o del brazo está suficientemente sólido como para retomar sus actividades normales, los músculos estarán débiles por falta de uso, sentirá que los ligamentos están "endurecidos" por falta de uso y por eso necesitará un período de rehabilitación con ejercicios. Deberá aumentar gradualmente las actividades hasta que esos tejidos pueden funcionar normalmente y se haya completado el proceso de curación.

 

Octubre 2002

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

¿Por qué se necesita un yeso o una férula?

Un yeso o una férula soporta y protege a los huesos lastimados y al tejido blando, reduciendo el dolor, la hinchazón, y los espasmos musculares. En algunos casos, un yeso o una férula es aplicado después de una cirugía.

Una férula o "medio yeso" proporciona menos soporte que un yeso. Sin embargo, una férula puede ser ajustada para acomodar a la hinchazón que resulta de las lastimaduras más fácilmente que un yeso cerrado. Su médico hará la decisión acerca del mejor tipo de soporte para usted.

 

Tipos de yeso y férula

Un yeso es hecho a la medida y es aplicado por su médico o un asistente. Un yeso puede ser de yeso blanco o de fibra de vidrio. Una férula o "medio yeso", también puede ser hecha a la medida, especialmente si se necesita una forma exacta. De otra manera, una férula lista para usar se puede aplicar. Esta férula lista para usar, viene en una variedad de formas y tamaños y es más rápida y fácil de usar. Esta tiene sujetadores Velcro® que le permiten un ajuste más fácil, para poner y quitar. Su médico le explicará cómo usar su brazo o pierna lastimada mientras se sana y cómo ajustar su férula para acomodar la hinchazón.

 

¿Qué materiales se usan en un yeso o una férula?

Materiales de yeso blanco o fibra de vidrio forman la capa dura para el soporte en un yeso o una férula. La fibra de vidrio o "Fiberglass" es más liviana, dura más, y "se ventila" mejor. El yeso blanco es más barato que la fibra de vidrio y en algunos usos se moldea mejor que la fibra de vidrio. Ambos materiales vienen en bandas o rollos que se sumergen en agua y son aplicados sobre una capa de algodón o un acolchado de material sintético, que cubre el área lastimada. Los rayos X, usados para comprobar el proceso de reparación de un brazo o una pierna dentro del yeso o una férula, pueden penetrar o "ver a través" de las fibras de vidrio mejor que en el caso del yeso blanco.

 

¿Cómo se aplica un yeso o una férula?

Usualmente, un yeso o una férula de yeso blanco o de fibra de vidrio, usa algodón como una capa de protección sobre la piel. El yeso o la férula debe corresponder correctamente con el brazo y la pierna lastimada para proveer el mejor soporte. Generalmente, la articulación sobre y debajo del hueso fracturado también está cubierta por el yeso o la férula. Con frecuencia, se aplica una férula a una lesión reciente y cuando la hinchazón se reduce, se puede aplicar un yeso completo para reemplazar la férula. Muchas veces, puede ser necesario reemplazar el yeso si es que la hinchazón se reduce mucho y el yeso "se vuelve muy grande". Frecuentemente cuando la fractura sana, una férula se aplica otra vez para poder quitarla fácilmente para la terapia.

Acostumbrándose a un yeso o a una férula

 

 

Para que su tratamiento sea exitoso, usted debe seguir cuidadosamente las instrucciones de su médico. La siguiente información solamente provee guías generales, y no sustituye las recomendaciones de su médico. La hinchazón debida a una lesión puede causar presión en su yeso o férula durante las primeras 48 a 72 horas. Esto puede causar que su brazo o pierna lastimada se sienta apretada o ajustada en el yeso o la férula. Para reducir la hinchazón:

 

  • Eleve su brazo o pierna lastimada sobre el nivel de su corazón poniéndola sobre una almohada o cualquier otro soporte. Usted tiene que reclinarse si es que el yeso o la férula está en su pierna. La elevación permite que los líquidos despejados y la sangre se drenen "corriéndose" hacia el corazón.
  • Mueva cuidadosamente y frecuentemente sus dedos de la mano o del pie que no han sido lastimados pero que están hinchados.
  •  Aplique hielo al yeso o férula. Ponga el hielo en una bolsa de plástico seca o un paquete congelador y amárrelo sin ajustar mucho alrededor del yeso o la férula sobre la lesión. El hielo que está empaquetado en un contenedor rígido y que sólo toca al yeso en un punto no tendrá un buen efecto.

Síntomas que requieren atención después de la aplicación de un yeso

Después de la aplicación de un yeso o férula, es muy importante que eleve su brazo o pierna lastimada desde 24 hasta 72 horas. El área lastimada debe ser elevada sobre el nivel del corazón. El descanso y la elevación reducen grandemente el dolor y aceleran el proceso de reparación al minimizar la hinchazón temprana. Si usted sufre de cualquiera de las siguientes señales de advertencia, póngase en contacto con su médico inmediatamente para pedir su consejo.

  • Un aumento en el dolor, que puede ser causado por la hinchazón, y el yeso o la férula se sienten apretados.
  • Entumecimiento y hormigueo en su mano o pie, que pueden ser causados por un exceso de presión en los nervios.
  • Ardor y picazón, que pueden ser causados por un exceso de presión en la piel.
  • Hinchazón excesiva más abajo del yeso, que puede significar que el yeso está reduciendo la circulación de la sangre.
  • Pérdida del movimiento de los dedos de la mano o del pie, que requiere una evaluación urgente por su médico.

 

Cuidado de su yeso o férula

Después de haberse acostumbrado a su yeso o férula por unos cuantos días, es muy importante mantenerlo en buena condición. Esto ayudará a su recuperación.

  • Mantenga seco su yeso o férula. La humedad lo debilita y un acolchado mojado cerca de la piel puede causar irritación. Use dos capas de plástico o compre protectores de plástico para mantener seco su yeso o férula mientras que toma una ducha o se baña.
  • No camine con un "yeso ambulatorio" hasta que esté completamente seco y duro. Toma alrededor de una hora para la fibra de vidrio, y de dos a tres días hasta que el yeso esté suficientemente duro para caminar con éste.
  • Mantenga la tierra, arena, y los polvos de talco lejos del interior de su yeso o férula.
  • No saque el acolchado de su yeso o férula.
  • No inserte dentro del yeso o férula objetos como colgadores de alambre, para rascarse la piel con picazón. No aplique polvos o desodorantes a la piel con picazón. Si persiste la picazón llame a su médico.
  • No rompa los bordes ásperos, o recorte el yeso antes de haber preguntado a su médico.
  • Inspeccione la piel alrededor del yeso. Si su piel se pone roja o sangrante alrededor del yeso, llame a su médico.
  • Inspeccione el yeso con regularidad. Si se empieza a agrietarse o desarrolla lugares blandos, llame a su médico.

Retiro apropiado de un yeso

 

Nunca se quite un yeso por sí mismo(a). Usted puede cortar su piel o prevenir que la lastimadura sane. Su médico usará una sierra para abrir el yeso. La sierra vibra, pero no gira. Si la hoja de la sierra toca el acolchado dentro de la cubierta dura del yeso, el acolchado vibrará con la hoja y protegerá a su piel. La sierra para yeso hace ruido y se puede sentir "caliente" debido a la fricción, pero no puede lastimarle - su "ladrido es peor que su mordedura".

Use el sentido común. Usted tiene una lesión seria y debe proteger su yeso o férula contra un daño para que pueda proteger su lesión mientras que se repara. Después de que la hinchazón inicial disminuye, un soporte apropiado para su yeso o férula le permitirá usualmente que continúe sus actividades diarias con un mínimo de inconveniencias.

Cuide su yeso y éste cuidará de usted.

Su ortopedista es un doctor en medicina con un entrenamiento extenso en el diagnóstico y los tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos del sistema músculo esquelético, incluyendo los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos, y los nervios.

Este folleto ha sido preparado por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos y tiene la intención de contener información al día sobre el sujeto y que proviene desde autoridades reconocidas. Sin embargo, no representa la política oficial de la Academia y su texto no se debe traducir como una exclusión de otros puntos de vista aceptables.

 

Revisado 2000

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

¿Qué es la artroscopia?

 

La artroscopia es un procedimiento quirúrgico usado por los cirujanos ortopédicos para visualizar, diagnosticar y tratar problemas en las articulaciones.

 

La palabra artroscopia viene de dos palabras griegas, árthron (articulación) y skopeín (mirar), y juntos significan literalmente mirar dentro de la articulación. Durante la cirugía artroscópica, el ortopedista hace una pequeña incisión en la piel del paciente y luego inserta un instrumento del tamaño de un lápiz, que contiene un pequeño lente y un sistema de luces para magnificar y iluminar las estructuras de la articulación. La luz es transmitida a través de fibras ópticas hasta la punta del artroscopio que ha sido insertado dentro de la articulación. Al conectarlo, con una cámara de televisión miniatura, el cirujano puede observar el interior de la articulación a través de una incisión muy pequeña, en vez de una de más tamaño necesaria en caso de cirugía abierta.

 

La cámara conectada al artroscopio muestra la imagen de la articulación en una pantalla de televisión, permitiendo así que el cirujano vea dentro de la rodilla, los cartílagos o ligamentos, o debajo de la rótula. El cirujano puede determinar la cantidad o el tipo de daño, y luego, si es necesario, reparar o corregir el problema.

 

¿Por qué es necesaria la artroscopia?

 

El diagnóstico de las enfermedades y lesiones de las articulaciones empieza con una revisión completa de la historia clínica, exámenes clínicos y generalmente radiografías. También pueden ser necesarios exámenes adicionales como un MRI (resonancia magnética), o un CT (termografía catódica). La artroscopia permite realizar un diagnóstico final que puede ser más exacto que con el uso de rayos X o de cirugía abierta.

 

Las enfermedades y las lesiones pueden causar daños a los huesos, cartílagos, ligamentos, músculos y tendones. Algunas de las condiciones que se encuentran con más frecuencia durante un procedimiento artroscópico de las articulaciones pueden ser:

 

  • Inflamación
  • Sinovitis o inflamación del revestimiento (sinovial) en la rodilla, hombro, codo, muñeca o tobillo
  • Lesiones agudas y crónicas
  • Hombro o desgarro del puño del tendón rotatorio, síndrome de choque, y dislocaciones recurrentes
  • Rodilla o desgarro del menisco (cartílago), condromalasia (desgaste o lesión del cojín del cartílago), y desgarro de los ligamentos cruzados causando inestabilidad
  • Síndrome del túnel del carpo en la muñeca
  • Partículas desprendidas de hueso y/o cartílago en la rodilla, hombro, codo, tobillo, o la muñeca.

 

Aunque el interior de casi todas las articulaciones puede ser observado con un artroscopio, seis articulaciones son examinadas más frecuentemente con este instrumento. Éstas incluyen rodilla, hombro, codo, tobillo, cadera, y muñeca. A medida que los ingenieros de la tecnología electrónica realicen avances y los cirujanos ortopédicos desarrollen nuevas técnicas, otras articulaciones también podrán ser tratadas en el futuro con artroscopia.

 

¿Cómo se efectúa la cirugía artroscópica?

 

La cirugía artroscópica, aunque es mucho más fácil en términos de recuperación que la cirugía abierta, todavía requiere el uso de anestesia y de un equipo especial en una sala quirúrgica de un hospital. Usted recibirá anestesia general, espinal o local, dependiendo de la articulación o del problema por resolver.

 

Una pequeña incisión (como del tamaño del agujero de un botón de camisa) será hecho para poder insertar el artroscopio. Varias otras incisiones pueden ser hechas para ver otras partes de esa articulación o insertar otros instrumentos.

 

Cuando es indicado, se efectúa una cirugía correctiva con instrumentos especialmente diseñados que son insertados dentro de la articulación a través de incisiones adicionales.

Al principio, la artroscopia era simplemente una herramienta para el diagnóstico y para la planeación de una cirugía abierta estándar. Con el desarrollo de mejores instrumentos y técnicas para la cirugía, muchas patologías ahora pueden ser tratadas artroscópicamente.

 

Por ejemplo, muchas rasgaduras del menisco en la rodilla pueden ser tratadas con mucho éxito con el uso de la cirugía artroscópica.

 

Algunos problemas asociados con la artritis también pueden ser tratados con este procedimiento. Varios desórdenes son tratados con una combinación de artroscopia y cirugía estándar.

 

  • Procedimiento del puño rotativo
  • Reparación o resección de un cartílago rasgado en la rodilla (menisco) o el hombro
  • Reconstrucción de los desgarros del ligamento cruciforme anterior en la rodilla
  • Extirpación del revestimiento inflamado (sinovial) en la rodilla, hombro, codo, tobillo y muñeca
  • Aflojamiento del túnel carpiano
  • Reparación de ligamentos
  • Extirpación de partículas sueltas de hueso o cartílago en la rodilla, hombro, codo, tobillo y muñeca

 

Después de la cirugía artroscópica, las pequeñas incisiones serán cubiertas con un vendaje. Luego, usted será llevado desde la sala de operaciones hasta un cuarto de recuperación. La mayoría de los pacientes no necesitan o necesitan una pequeña cantidad de medicación para el dolor.

 

Antes de haber sido dado de alta, le darán a usted instrucciones acerca del cuidado de sus incisiones, las actividades que debe evitar, y cuales ejercicios tiene que hacer para ayudar a su recuperación. Durante los controles, el cirujano inspeccionará sus incisiones, quitará los puntos, si los hubo, y discutirá su programa de rehabilitación.

 

El tipo de cirugía requerida y el tiempo de recuperación van a depender de cuan complicado es su problema. Ocasionalmente, durante la artroscopia, el cirujano descubrirá que el daño o la enfermedad no pueden ser tratados adecuadamente solamente con la artroscopia. En otros casos, una cirugía más extensa o abierta puede ser ejecutada mientras que usted está todavía bajo el efecto de la anestesia o en una fecha más tarde después de haber discutido los hallazgos con su cirujano.

 

¿Cuáles pueden ser las posibles complicaciones?

 

Aunque son poco comunes, las complicaciones ocurren ocasionalmente durante o la artroscopia o poco después; infecciones, flebitis (coágulos de sangre en las venas), una hinchazón excesiva o derrames de sangre, daños a los vasos sanguíneos o nervios, y roturas de los instrumentos. Éstas son las complicaciones más comunes, pero ocurren en menos de 1 (uno) por ciento de todos los procedimientos artroscópicos.

 

¿Cuáles son las ventajas?

 

A pesar de que la cirugía artroscópica ha recibido una gran cantidad de atención pública enfocada a su uso para el tratamiento de atletas famosos, esta cirugía es una herramienta extremadamente valiosa para todos los pacientes de ortopedia y es generalmente más fácil en el paciente que la cirugía abierta. La mayoría de los pacientes reciben cirugía artroscópica de manera ambulatoria y regresan a sus hogares unas cuantas horas después de la cirugía.

 

Recuperación después de la cirugía artroscópica

 

Las pequeñas heridas de incisiones sanan en el transcurso de varios días. Los vendajes de la operación se pueden quitar el día siguiente después de la cirugía y unas bandas adhesivas pueden ser aplicadas para cubrir las pequeñas incisiones que están sanando.

 

Aunque las heridas de las incisiones son pequeñas y el dolor en la articulación que recibió la artroscopia es mínimo, generalmente toma varias semanas para que la articulación se recupere totalmente. Un programa específico de actividades para la rehabilitación puede ser sugerido por su médico para apresurar su recuperación y para proteger el futuro funcionamiento de la articulación.

 

No es algo raro que los pacientes puedan volver al trabajo, o la escuela, para continuar sus actividades diarias dentro de unos pocos días. Los atletas y otros pacientes que están en una buena condición física pueden en algunos casos volver a sus actividades atléticas dentro de unas pocas semanas. De todas maneras, no olvide que las personas que reciben cirugía artroscópica pueden tener diferentes diagnósticos y condiciones que existían anteriormente, así es que cada cirugía artroscópica para cada paciente es única para esa persona. El tiempo de recuperación reflejará esta individualidad.

Su ortopedista es un doctor que cuenta con un extenso entrenamiento en el diagnóstico y los tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos del sistema musculo esquelético, que incluye los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios.

Este folleto ha sido preparado por la American Academy of Orthopaedic Surgeons y tiene la intención de contener información actual sobre estos temas. Sin embargo, no representa las normas oficiales de la Academia y su texto no debería ser interpretado como si estuviera excluyendo otros puntos de vista aceptables.

Revisado 2000

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

¿Qué es el reemplazo completo de una articulación?

Se habla de reemplazo completo de una articulación cuando se reemplaza una articulación artrítica o dañada con una articulación artificial llamada prótesis.

 

¿Qué es una articulación?

Una articulación se forma al unir los extremos de dos o más huesos con un tejido grueso. Por ejemplo, la articulación de la rodilla está formada por el hueso de la pierna inferior, llamada tibia o canilla, y el hueso del muslo llamado fémur. La cadera es la unión de una masa redonda que encaja en una cavidad y está formada por el extremo superior del fémur (la cabeza) y la parte de la pelvis llamada acetábulo (la cavidad).

Los extremos de una articulación están recubiertos por una capa de material suave llamada cartílago. Cuando el cartílago es normal, permite el movimiento de la articulación sin fricción y sin dolor. Sin embargo, cuando el cartílago se daña o se ve afectado por artritis, las articulaciones se endurecen y esto causa dolor. Todas las articulaciones están recubiertas por, o encapsuladas en, un tejido fibroso, el tejido sinovial, que produce un líquido que reduce la fricción y el desgaste de la articulación.

 

¿Por qué es necesario reemplazar la articulación?

El objetivo es aliviar el dolor que se siente en la articulación debido al daño sufrido por el cartílago. El dolor puede ser tal que la persona deja de utilizar la articulación, debilitando así los músculos que la rodean y dificultando aún más el movimiento de la misma. Un examen médico y unas radiografías pueden evaluar el daño de la articulación. Antes de considerar un reemplazo total de la articulación se deben probar otros tratamientos para aliviar el dolor y la incapacidad.

 

¿Cómo se realiza un reemplazo total de una articulación?

Se le administra anestesia al paciente y el cirujano reemplaza las diversas partes de la articulación. Por ejemplo, en caso de una rodilla artrítica se reemplazarán los extremos dañados de los huesos y el cartílago con piezas metálicas y plásticas de la misma forma que permitirán recuperar el movimiento y la función de la articulación. En caso de una cadera con artritis, la cabeza (extremo superior del fémur) se reemplaza con una pieza metálica de la misma forma que se conecta con una varilla metálica introducida dentro del fémur y se implanta una cavidad de plástico en la pelvis, reemplazando así la cavidad dañada. Aunque los reemplazos más comunes son de rodilla y cadera, también se realizan reemplazos de tobillos, pies, hombros, codos y dedos.

Los materiales que se utilizan en los reemplazos se diseñan de manera tal que permitan realizar los movimientos de las articulaciones normales. La prótesis está generalmente compuesta de dos piezas: una metálica que se ajusta y encaja en una pieza plástica. Se utiliza una variedad de metales tales como el acero inoxidable, una aleación de cobalto y cromo y titanio. El material plástico es durable y resistente al uso (polietileno). Se puede utilizar un cemento plástico para fijar el hueso a la prótesis. Se puede también implantar el reemplazo sin utilizar cemento en casos en que la prótesis y el hueso se puedan fijar.

¿Cuál es el proceso de recuperación?

En términos generales el ortopedista le pedirá que utilice su "nueva" articulación inmediatamente después de la operación. En los casos de reemplazo total de cadera o rodilla podrá, generalmente, caminar el día posterior a la operación. Al inicio deberá caminar con caminador, muletas o bastón.

La mayoría de los pacientes siente algo de dolor en la articulación debido a que los músculos circundantes están débiles por la falta de actividad y el tejido debe curarse, pero esto pasará en unas pocas semanas o meses. 

El ejercicio es un componente importante del proceso de recuperación. Su ortopedista le explicará los programas de ejercicios. Los ejercicios cambian de acuerdo con el tipo de articulación reemplazada y varía de paciente en paciente.

Después de la operación podrá jugar golf, caminar o bailar. No es aconsejable practicar otros deportes más fuertes como el tenis o correr.

Después de la operación, el movimiento de la articulación mejorará dependiendo del estado en que se encontraba la articulación antes de la misma.

 

¿Cuáles pueden ser las complicaciones?

Dígale a su ortopedista si sufre de alguna condición que pudiese afectar la operación. Las cirugías de reemplazo de articulación tienen éxito en 9 de cada 10 casos, y su hubiera alguna complicación, suele ser de fácil tratamiento. Algunas de las posibles complicaciones son: 

Infección: Se pueden ver infecciones en la herida o alrededor de la herida de la prótesis, puede ocurrir en el hospital o cuando regrese a su hogar y aún también varios años después. Se pueden ver algunas infecciones menores en la herida que son tratables con antibióticos. En los casos de heridas mayores o muy profundas tal vez sea necesario realizar otra operación y quitar la prótesis. Cualquier infección que tenga podrá llegar hasta la articulación operada. 

Coágulo sanguíneo: Los coágulos sanguíneos son el resultado de: menor movilidad lo que disminuye la circulación de la sangre por las venas, tener dolor o hinchazón en la pantorrilla o muslo puede indicar la existencia de un coágulo. Si llegase a ocurrir, su ortopedista tal vez decida realizar algunos exámenes para evaluar las venas de las piernas. Se pueden tomar algunas medidas para reducir la posibilidad de coágulos sanguíneos, a saber:

 

  • Medicación para hacer más fluida la sangre (anticoagulantes)
  • Medias elásticas
  • Ejercicios que aumenten el flujo sanguíneo de los músculos de las piernas hacia los muslos
  • Botas plásticas inflables que compriman los músculos de las piernas

 

Se podrán formar coágulos a pesar de utilizar estas medidas preventivas. Si después de haber salido del hospital notase hinchazón, enrojecimiento o dolor en las piernas llame al ortopedista.

Desajuste: En los casos de reemplazo completo de la articulación, la prótesis puede aflojarse y causar dolor. Si el desajuste es muy grande, será necesario revisar la prótesis. Existen métodos de ajuste de la prótesis al hueso que reducirían el problema.

Dislocación: A veces sucede que después del reemplazo completo de la cadera, la cabeza de la prótesis se sale de la cavidad. En la mayoría de los casos la cadera puede volver a colocarse sin necesidad de una nueva operación. En caso de dislocación también se puede usar un soporte durante un tiempo, sin embargo es común ver casos de dislocación después de una compleja operación de ajuste.

Desgaste: Se verá desgaste en todas las articulaciones de reemplazo. En caso de uso excesivo se podrá ver algo de desgaste lo que requerirá una nueva cirugía.

Rotura de la prótesis: Es poco frecuente que se rompan las piezas metálicas o plásticas, pero si así ocurriese será necesario realizar otra operación.

Daño nervioso: Durante la operación se pueden dañar algunos nervios cercanos a la articulación reemplazada aunque este tipo de lesión o daño es muy poco frecuente. Se ve generalmente en los casos en que se opera para corregir una deformidad mayor o cuando se trata de alargar un miembro que se acortó por deformidad artrítica. Estas lesiones nerviosas se curan con el tiempo y hasta pueden llegar a recuperarse totalmente.

Preparaciones para el reemplazo completo de una articulación

Antes de la operación su ortopedista le hará algunas recomendaciones tales como:

  • Donar su propia sangre para recibirla después de la operación, en caso de que fuere necesario.
  • Dejar de tomar ciertos medicamentos antes de la operación.
  • Comenzar a hacer ejercicios para acelerar la recuperación después de la operación.
  • Evaluar lo que necesite al salir del hospital, terapia domiciliaria y rehabilitación post operatoria.

 

¿Es permanente el reemplazo completo de una articulación?

La mayoría de los reemplazos completos de articulación en gente mayor durará más o menos 10 años y brindará varios años de vida sin dolor, lo anterior sería imposible sin la operación. Los pacientes más jóvenes tal vez requieran de una segunda operación para revisar el reemplazo completo. Los materiales utilizados y las técnicas quirúrgicas mejoran constantemente por los esfuerzos conjuntos realizados por los ortopedistas, los ingenieros y otros científicos. Todos estos avances ofrecen un futuro brillante a aquellas personas que elijan operaciones de reemplazo total de articulaciones para lograr una mejor calidad de vida con más independencia y con posibilidad de realizar actividades sin sentir dolor.

Su médico ortopedista cuenta con mucha experiencia en el diagnóstico y tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos del sistema musculo esquelético, los huesos, las articulaciones, los ligamentos, los tendones, los músculos y los nervios.

 

Marzo 2003

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

 

 

Aproximadamente 30 millones de norteamericanos sufren de osteoartritis, condición que es dolorosa en casi todos los casos y en la que los cartílagos amortiguadores entre los huesos se desgastan. En su búsqueda de alivio, infinidad de personas están probando nuevas terapias y suplementos dietéticos, como la glucosamina y el sulfato de condroitina.

La glucosamina se encuentra en el cuerpo de manera natural. Este elemento estimula la formación y reparación del cartílago articulatorio. A su vez, los suplementos sin prescripción facultativa provienen de fuentes animales. El sulfato de condroitina es otra sustancia natural de nuestro organismo y previene que otras enzimas del cuerpo degraden los componentes constructores del cartílago articulatorio. El tipo de medicamento que se vende en las tiendas de productos naturales y farmacias se deriva de los animales.

La esperanza y las exageraciones

Las personas que consumen estos suplementos nutricionales tienen la esperanza de que estos aliviarán el dolor de la osteoartritis y que quizás incluso podrán reparar o restaurar el cartílago articulatorio. Existen evidencias recientes que al parecer respaldan esta afirmación. La glucosamina y el sulfato de condroitina han sido utilizados en Europa durante varios años y han reportado pocos efectos secundarios. Además, ambos suplementos tienen también ciertos efectos antiinflamatorios que pueden ser los responsables del alivio del dolor.

Pero no existen pruebas que demuestren que estas sustancias, tomadas de manera individual o en combinación, demorarán realmente el proceso degenerativo o restaurarán los cartílagos en las articulaciones artríticas. Todos los estudios realizados hasta la fecha han sido cortos y se han concentrado en el alivio del dolor. El estudio a largo plazo está comenzando ahora, patrocinado por el Instituto Nacional de la Artritis y Enfermedades Músculo-Esqueléticas y de la Piel, y el Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria.

La Administración de Alimentos y Medicinas de los EE.UU. no evalúan ni analizan los suplementos dietéticos antes de que pasen a ser vendidos a los consumidores, como la glucosamina y el sulfato de condroitina. Eso significa que cuando los consumidores compran recipientes con la etiqueta "Glucosamina/Condroitina" no pueden estar seguros de que están llevándose a casa lo que pagaron. De hecho, un estudio reciente llevado a cabo por ConsumerLab.com reveló que casi la mitad de los suplementos de glucosamina/ condroitina evaluados no contenían las cantidades de estos ingredientes que decían las etiquetas.

Pasos para la decisión

Si usted está pensando tomar suplementos nutricionales para aliviar su artritis, será mejor que siga estos pasos:

  1. Hable con su doctor. Aunque muchas personas creen que los médicos tradicionales desestimarán su interés en los suplementos, muchos doctores aceptan los tratamientos complementarios. Sin embargo, estos suplementos no son apropiados para todas las clases de artritis o para todas las personas. Por ejemplo, los diabéticos y las mujeres embarazadas deben tener especial cuidado.
  2. No detenga su régimen de dieta, ejercicios, medicamentos u otras terapias. La eficacia de estos tratamientos ha sido probada y los suplementos nutricionales deben seguir siendo simplemente eso, complementos de sus prácticas de buena salud. Es posible que necesite tomarlos durante un par de meses antes de ver cualquier resultado, lo que resalta la importancia de continuar sus tratamientos actuales.
  3. Investigue primero. Averigüe acerca del suplemento que está pensando comprar. ¿Tiene algún efecto secundario? ¿Interactuará con su medicamento actual? Escríbale al fabricante y pídale una documentación que apoye la información de las etiquetas. Para información adicional acerca de la glucosamina, vaya al sitio Web del Instituto Nacional de la Salud (www.nih.gov).
  4.  Opte por un fabricante de buena reputación. Debido a que estos productos no son regulados, los consumidores están desamparados. Incluso, los productos que digan en la etiqueta "estandarizados", no cumplen con los estándares externos, solo con los internos establecidos por cada fabricante. Estos estándares pueden variar entre fabricantes, así que evite las marcas que no conozca.
  5. Si algo llegara a salir mal y experimenta algunos efectos secundarios adversos, infórmeselos a su doctor rápidamente y pare de tomar el producto. Recuerde que cualquier suplemento que tenga la potencia suficiente para ayudar, también tiene la fuerza suficiente para hacer daño si es tomado de manera inadecuada.

 

Septiembre 2003

La información contenida en esta página es suministrada por la AAOS.

TOP